El ELA se llevó a mi padre, pero antes de llevárselo me enseñó muchas cosas sobre él, sobre mí y sobre lo difícil que puede ser convivir con una enfermedad que no solo transforma el cuerpo, sino también la manera en la que una persona se relaciona con su propia vida.
En este episodio hablo de algo que he aprendido con el tiempo: en una enfermedad como el ELA no solo es difícil la propia enfermedad. También lo es la forma en la que quien la padece la afronta, la acepta, la rechaza, la entiende y convive con ella. Porque cada persona gestiona el dolor, la pérdida y la vulnerabilidad de una manera diferente.
Comparto mi experiencia y reflexiono sobre lo que significa ver cómo alguien a quien quieres se enfrenta a algo que no puedes solucionar por él. Sobre la impotencia, el miedo, la aceptación y todas esas emociones que aparecen cuando la enfermedad empieza a ocupar un espacio cada vez mayor en la vida.
Un episodio sobre mi padre, pero también sobre la enfermedad, la forma en que decidimos vivirla y todo aquello que aprendemos cuando la vida nos obliga a enfrentarnos a lo que no podemos cambiar. 🧠🫂🤍