¡Hola a todo el mundo!
En este episodio de reflexiones veraniegas desde el bancal hoy trato un tema un poco más denso de lo que suele ser lo habitual en este tipo de capítulos, normalmente un poco más fresquitos, por así decir.
En esta ocasión afronto un tema que me preocupa y me genera muchos pensamientos a lo largo de los días.
El cambio climático es un hecho, ya no futuro o hipotético, sino que ya estamos viviendo las consecuencias de ese cambio climático, más las que nos tocarán por vivir. En este contexto de sequías y lluvias extremas, de olas de calor y de frío como nunca antes se habían vivido (porque no hace el calor de siempre, no, por supuesto que no, está demostrado en base a datos de que no es así), de desigualdades y problemas de salud generados por las consecuencias del cambio climático, mi pregunta es la siguiente. ¿Estamos adaptados y adaptadas a un clima eventualmente roto? Y digo más. ¿Estamos implementando medidas que vayan en la dirección de la adaptación a dichas consecuencias climáticas?
Como veis, el tema se las trae pero me parece importante tratar estos temas aunque sea de manera un poco improvisada.
Gracias por vuestro tiempo y espero conocer vuestra opinión en comentarios allá en donde podáis hacerlos.