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DEVOCIÓN MATUTINA PARA MUJERES 2026
“DIGNAS DE SU VOZ”
Narrado por: Sirley Delgadillo
Desde: Bucaramanga, Colombia
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
20 DE AGOSTO DE 2026
LA VOZ QUE LLAMA A LEVANTARSE
Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. Marcos 5:41
En el umbral del día, cuando aún no he terminado de ordenar la casa ni mis pensamientos, una palabra de Dios puede atravesar mi cansancio con delicadeza y autoridad. Su voz no espera a que todo esté resuelto; entra en mi silencio, toca mi corazón y me llama por mi necesidad más profunda. No siempre me pide que explique lo que siento, sino que me ponga en pie delante de Él.
Con frecuencia cargo más de lo que muestro. Son muchas las responsabilidades visibles y también las invisibles: sostener una conversación difícil, responder con paciencia, cumplir en lo pequeño, seguir amando cuando el alma se siente agotada. En ese estado, la voz interior del temor intenta convencerme de que debo quedarme inmóvil, que no tengo fuerzas, que es mejor postergar. Pero la voz de Dios no humilla ni confunde; levanta, ordena y da dirección.
En Marcos 5:41, Jesús toma la mano de la niña y dice: “Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate”. Qué ternura tan firme la suya. Él no solo ve la condición de la niña, también se acerca con compasión y pronuncia una palabra que contiene vida. Así obra el Señor con nosotras cuando estamos desanimadas, paralizadas por la culpa o detenidas por heridas antiguas. Su llamado no nace del reclamo, sino de su autoridad llena de amor.
Si hoy me siento sin ánimo para seguir, puedo responder a esa voz con una obediencia sencilla: orar, abrir la Escritura, dar el siguiente paso, pedir perdón, poner límites sanos, volver a empezar. Levantarme, ante Cristo, no significa fingir fortaleza; significa confiar en que su palabra me sostiene. Él sigue llamando a sus hijas a levantarse para vivir con claridad, servir con paz y caminar con dignidad, porque donde Él habla, la vida vuelve a comenzar.