En el marco de la jornada europea contra la trata de seres humanos, en Diario económico hemos conocido la historia de Valentina. Es un nombre ficticio. Llegó a Zaragoza hace cuatro años y medio. Cruzó el charco con su hijo y con la maleta llena de sueños, con muchas ganas de trabajar para darle a su hijo una vida mejor. Pero no fue así.
La organización internacional del trabajo define la explotación laboral como un acto o serie de actos cometidos por grupos o individuos que abusan de la vulnerbilidad de otros con fines de lucro. Como dice UGT en su informe anual sobre la explotación laboral en Aragón, no se desarrolla en lugares apartados ni ocultos, no es una actividad clandestina. Sucede en nuestros pueblos y ciudades, en nuestros barrios y polígonos industriales. Junto a Valentina, nos ha acompañaro Antonio Ranera, responsable del área de Migraciones de UGT Aragón...