España asumirá el próximo sábado, 1 de julio, la presidencia rotatoria de la Unión Europea. Sobre la mesa hay varios objetivos, entre ellos avanzar en la red de industrialización con especial atención en América Latina, dar pasos en la transición ecológica y también en materias sociales como igualdad o diversidad. La presidencia coincidirá con las elecciones del 23 de JULIO, que podrían conllevar un cambio de signo político en el Ejecutivo español. A juicio de la investigadora de la Unión Europea del Real Instituto Elcano, Raquel García Llorente, este hecho no debería afectar al papel que España tiene durante los próximos seis meses en la Unión Europea.