Cuenta cómo fue su niñez en Huitzuco, su admiración por el Ejército mexicano al que quiso pertenecer, cómo vivió el secuestro de su padre Rubén Figueroa Figueroa por parte del guerrillero Lucio Cabañas, también le responde al presidente López Obrador sobre la masacre de Aguas Blancas y acepta que en los lugares donde hay delincuencia es amigo de buenos y malos.