Puede ser difícil aceptar hechos de nuestra vida que no podemos cambiar, incluso a veces surge la duda de ¿por qué a mi?
Y aunque nos cuesta entender dicha "injusticia" llega un momento en el que se acepta la realidad y se aprende a vivir con ella.
No hablo de resignación, hablo de asumir tal condición y aprovecharla para ser más fuerte.
En mi caso, la anemia falciforme es esa condición que me ha acompañado desde siempre y de la que en esta última crisis no solo aproveché para ganar fortaleza, sino también, para contar una historia.
Contexto: La anemia de células falciformes es una enfermedad que se caracteriza por la insuficiencia de glóbulos rojos sanos para transportar un nivel adecuado de oxígeno por el cuerpo.
Los glóbulos rojos son redondos y flexibles lo que permite que se muevan fácilmente por los vasos sanguíneos, pero con la anemia de células falciformes, los glóbulos rojos se vuelven rígidos y con una forma de luna creciente. Estas células con forma irregular pueden quedar atascadas en los vasos sanguíneos pequeños, lo cual puede bloquear el flujo de sangre y oxígeno a distintas partes del cuerpo.
Crónica realizada por: Mónica Alejandra Jiménez Ome- [email protected]