Ser el propio pueblo del Señor es una bendición especial, pero saber que lo somos es una bendición consoladora. Una cosa es esperar que Dios esté con nosotros, y otra cosa es saber que en efecto está con nosotros.
Nuestra debilidad debe ser valorada en la medida que abre paso a la fortaleza divina. No podríamos haber conocido nunca el poder de la gracia si no hubiéramos experimentado la debilidad de la naturaleza.
La misericordia podría parecer tardada, pero es segura. El Señor ha establecido, con sabiduría infalible, un tiempo para las salidas de Su poder lleno de gracia, y el tiempo de Dios es el mejor tiempo.
El Señor puede quitar muchas cosas placenteras, pero no “el bien”. Él es el mejor juez de lo que es bueno para nosotros. Algunas cosas son indudablemente buenas, y estas las podemos obtener cuando las pedimos por medio de Jesucristo nuestro Señor.
¡Esta es una hermosa certeza! Sin duda estaba basada en una promesa, susurrada interiormente en el corazón del Salmista, a la que se aferró y que disfrutó.
Faraón tiene un pueblo y el Señor tiene un pueblo. Estos pueden cohabitar, y parecería que les va igual a ambos, pero hay una división entre ellos, y el Señor la hará manifiesta.
Debido a nuestra ignorancia no estamos plenamente conscientes de nuestros pecados de ignorancia (yerros). Sin embargo, podemos estar seguros que son muchos, tanto en la forma de comisión como de omisión.
Sus siervos le servirán.” ningún otro señor nos oprimirá, ningún otro servicio nos afligirá. Serviremos a Jesús siempre, perfectamente, sin desfallecimiento, y sin error.
33 min
About De madrugada te buscaré.
From the publisher's feed
De madrugada te buscaré es un devocional diario para aquellos que buscan más de Dios. Un programa grabado todos los días a las 5:30am. El objetivo que tenemos es poner a Dios en primer lugar.