Aquí encontrarás la letra de la sexta carta de este podcast hecho para ti.
Nadie entendía lo que yo sentía
Ni mucho menos sabían por qué me dolía.
Observando este mundo entendí por qué odiaba lo que odiaba.
Porqué veía tristeza hasta en el dinero, hasta en los regalos que se daban más por compromiso que por amor.
No entendía por qué no podía concretar un amor.
Todas terminaban por idioteces, inseguridades, aburrimiento, falta de innovación, falta de amor.
Creía que tal vez la gente se daría cuenta por si sola. Caminar con menos prisa, ambientar mi rostro con falsas sonrisas, reírme cada vez que podía. Ahora pienso que la gente de verdad no entendía cómo me sentía. Se iba a lo superficial, no al interior, y es que no les conviene,
porque ¿para que cargar con los problemas de otro si tengo los míos?
Falta de empatía, falta tal vez de interés en querer ayudar al que no encuentra su camino, al que se perdió otra vez en el mismo ciclo.
Me toco ver muchas tristezas en esta vida, me toco ver la muerte de algunas vidas que yo quería. Me dejaron solo por un momento, y al día siguiente ya jamás volvieron.
Quiero creer que tal vez tendremos una segunda vida, para poder evitar lo que vivimos en la primera, para aplicar las lecciones de esta vida de mierda.
Me toco ver a la mujer de mis ojos siendo los ojos de otro. Sintiendo sus manos en su piel, sintiendo el calor de la habitación provocado por el sexo, provocado por las ganas de querer olvidarme.
Me toco verla en la acera de la calle de la mano del otro, sonriendo como sonreía conmigo, riendo como reía conmigo.
Me toco ver a mi mejor amiga mandándome al averno, creyéndome un ángel, no me había dado cuenta que hasta yo provocaba el infierno en las personas. Mi egoísmo me tapaba los ojos, solo me quería a mí, y me termine perdiendo. Y los termine perdiendo a todos.
No fui el más sincero, engañe a las personas que yo era el descanso eterno, que podías acostarte en mi pecho y descansar, lo que no sabían es que tarde o temprano me iba a parar, y a preguntarme ¿Por qué no salgo a vivir, en vez de descansar?
En mi escape a la realidad, cometí errores, lastime a la gente y ellos me lastimaron a mí, el karma se cobro cada una de mis acciones que hice en el pasado. Y al final de eso decidí comenzar de nuevo, empezar de cero, conociendo nuevas personas, tal vez nuevos amores. Y es que hay que saber tu paso y soltarlo para saber a dónde quieres ir.
Nadie entendía lo que yo sentía.
Me llamaron loco, yo más bien me llamé diferente.
Por ver amor en donde los demás no lo encontraban. AL final del día la mayor riqueza es la experiencia de la vida, y la tomé para empezar de nuevo.
Empecé de nuevo, nueva mujer, nuevos caminos, pero no podía soltar la experiencia que ya tenía, es imposible hacerlo.
Ahora me refugio en mis escritos, en mis pasiones para ayudar a la gente a calmar las depresiones, porque parte para ayudar es saber del sufrimiento de los demás. Haberlo vivido en carne y hueso.
Tal vez a ellos no les importaba las veces que yo escribía, y por qué hacia lo que hacía.
Y es que en el pasado cometí errores, que ya no quería cometer en el presente. Me obsesione por complacerlos, y deje de complacerme a mí. No existe un equilibrio, no existe lo perfecto, solo existe esto, y depende de ti, como sientas lo que los demás no logran sentir. Enseñarles que hasta en los más básico existe la diversión, y que no importa las veces que te equivoques, mientras aprendas aquello que te atormenta.