Nunca he sido seguidor y fanático del fútbol, pero me conecté con esto desde la anterior versión, principalmente porque mi hija estaba en su etapa futbolera y estábamos gritando los goles en el Mundial. Pero ahora que lo analizo mejor, que he continuado haciendo seguimiento, me he dado cuenta de que el fútbol, el mundial específicamente, es un escenario muy descarnado para ver expresiones de diversidad cultural, la identidad, los nacionalismos, las presiones geopolíticas, el ejercicio de poder, las desigualdades socioeconómicas, uso y manipulación de la tecnología y lo último el racismo y la discriminación. Entonces no sigo esto por deporte sino por el lado antropológico porque la verdad el mundial nos ayuda a ver estas tensiones que a veces queremos ignorar.