Jesús ante Pilato 72Mt. 27. 1-2, 11-14 Lc. 23. 1-5, 13-16 Jn. 18. 33-38 15 1 En cuanto amaneció, los sumos sacerdotes se reunieron en Consejo con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín. Y después de atar a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. 2 Este lo interrogó: «¿Tú eres el rey de los judíos?». Jesús le respondió: «Tú lo dices». 3 Los sumos sacerdotes multiplicaban las acusaciones contra él. 4 Pilato lo interrogó nuevamente: «¿No respondes nada? ¡Mira de todo lo que te acusan!». 5 Pero Jesús ya no respondió a nada más, y esto dejó muy admirado a Pilato. Jesús y Barrabás 5Mt. 27. 15-26 Lc. 23. 18-25 Jn. 18. 39-40; 19. 1, 4-16 6 En cada Fiesta, Pilato ponía en libertad a un preso, a elección del pueblo. 7 Había en la cárcel uno llamado Barrabás, arrestado con otros revoltosos que habían cometido un homicidio durante la sedición. 8 La multitud subió y comenzó a pedir el indulto acostumbrado. 9 Pilato les dijo: «¿Quieren que les ponga en libertad al rey de los judíos?». 10 Él sabía, en efecto, que los sumos sacerdotes lo habían entregado por envidia. 11 Pero los sumos sacerdotes incitaron a la multitud a pedir la libertad de Barrabás. 12 Pilato continuó diciendo: «¿Qué quieren que haga, entonces, con el que ustedes llaman rey de los judíos?». 13 Ellos gritaron de nuevo: «¡Crucifícalo!». 14 Pilato les dijo: «¿Qué mal ha hecho?». Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: «¡Crucifícalo!». 15 Pilato, para contentar a la multitud, les puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.