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Or


Salmo Responsorial 67/ 4-7; 10-11
1) Los justos se alegran,
gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegría.
Cantad a Dios, tocad en su honor;
su nombre es el Señor .- R
2) Padre de huérfanos, protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece .- R
3) Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa,
aliviaste a la tierra extenuada;
y tu rebaño habitó en la tierra,
que tu bondad, oh Dios, preparó para los pobres .- R
PARA VER Y ESCUCHAR LA PARTITURA, pincha aquí: http://www.musicaliturgica.com/salmosyaleluyas/images/ordinario.domingo22.salmocicloc.jpg
Unidad. ·La caridad es madre de la unidad". Unidad de la Iglesia, Unidad, fortaleza y eficacia. Unidad de vida.. La Sagrada Eucaristía, fuente de unidad. "María, Madre de unidad" (5238-5249)
El Papa León XIV, previamente a la oración del Ángelus de este 24 de agosto, reflexionó sobre el pasaje evangélico de la “puerta estrecha” (Lc 13, 22-30) y señaló que la salvación no se alcanza con la simple práctica religiosa, sino con una fe auténtica que transforme la vida en amor, justicia y compromiso concreto por los demás.
PARA ESCUCHARLO Y MEDITARLO, pincha aquí: https://youtu.be/Mi2sLwv5GkQ?si=uQKwnFFiYkRrvx6w
81Al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. 2En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». 3Extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida quedó limpio de la lepra. 4Jesús le dijo: «No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio». 5Al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: 6«Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho». 7Le contestó: «Voy yo a curarlo». 8Pero el centurión le replicó: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. 9Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; a mi criado: “Haz esto”, y lo hace». 10Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. 11Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; 12en cambio, a los hijos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes». 13Y dijo Jesús al centurión: «Vete; que te suceda según has creído». Y en aquel momento se puso bueno el criado. 14Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a su suegra en cama con fiebre; 15le tocó su mano y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirle. 16Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos 17para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: «Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades». 1
Agustín de Hipona o Aurelio Agustín de Hipona (en latín, Aurelius Augustinus Hipponensis),1 conocido también como San Agustín (Tagaste, 13 de noviembre de 354-Hipona, 28 de agosto de 430),2 fue un escritor, teólogo y filósofo cristiano. Después de su conversión, fue obispo de Hipona, al norte de África, desde donde dirigió una serie de luchas contra las herejías de los maniqueos, los donatistas y el pelagianismo.
Es considerado el «Doctor de la Gracia», además de ser el máximo pensador del cristianismo del primer milenio y, según Antonio Livi, uno de los más grandes genios de la humanidad.3 Autor prolífico,4 dedicó gran parte de su vida a escribir sobre filosofía y teología, siendo Confesiones y La ciudad de Dios sus obras más destacadas.
Es venerado como santo por varias comunidades cristianas, como la Iglesia católica, ortodoxa, oriental y anglicana. La Iglesia católica lo considera Padre de la Iglesia latina o de Occidente y el 20 de septiembre de 1295 el papa Bonifacio VIII lo proclamó Doctor de la Iglesia por sus aportes a la doctrina católica, junto con Gregorio Magno, Ambrosio de Milán y Jerónimo de Estridón.5 Su fiesta litúrgica se celebra el 15 de junio en las iglesias ortodoxas y el 28 de agosto en la Iglesia católica.
En la catequesis de la Audiencia General de este 20 de agosto, el Papa León XIV profundizó sobre “el arte del perdón” a través del momento en el que Jesús, durante la Última Cena, ofrece un trozo de pan a aquel que está a punto de traicionarlo. Con un gesto sencillo, Cristo enseña que “amar significa dejar libre al otro, incluso para traicionar”, no es negar el mal, sino impedirle que genere otro mal: “Aunque el otro no lo acoja, aunque parezca en vano, el perdón libera a quien lo entrega”, dijo el Santo Padre.
PARA VERLA Y ESCUCHARLA, pincha aquí: https://youtu.be/stR1vz1U2gE?si=iQQxTJn6KxW40YpJ
CONSTITUCIÓN DOGMÁTICA
DEI VERBUM
SOBRE LA DIVINA REVELACIÓN
PROEMIO
1. El Santo Concilio, escuchando religiosamente la palabra de Dios y proclamándola confiadamente, hace cuya la frase de San Juan, cuando dice: "Os anunciamos la vida eterna, que estaba en el Padre y se nos manifestó: lo que hemos visto y oído os lo anunciamos a vosotros, a fin de que viváis también en comunión con nosotros, y esta comunión nuestra sea con el Padre y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn., 1,2-3). Por tanto siguiendo las huellas de los Concilios Tridentino y Vaticano I, se propone exponer la doctrina genuina sobre la divina revelación y sobre su transmisión para que todo el mundo, oyendo, crea el anuncio de la salvación; creyendo, espere, y esperando, ame.
Aleluya. Jn. 14/6
PARA ENSAYARLA Y ESCUCHARLA, pincha aquí:
Salmo Responsorial 116/1-2
1) Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos .- R
2) Firme es su misericordia con nosotros,
Su fidelidad dura por siempre .- R
PARA ESCUCHARLO Y ENSAYAR, pincha aqui: http://www.musicaliturgica.com/salmosyaleluyas/images/ordinario.domingo21.c.salmo..jpg
Juan Crisóstomo (griego: Ἰωάννης ὁ Χρυσόστομος, latín: Ioannes Chrysostomus) o Juan de Antioquía (latín: Ioannes Antiochensis; Antioquía, 347-Comana Pontica, 14 de septiembre de 407) fue un clérigo cristiano eminente, patriarca de Constantinopla, considerado por la Iglesia católica uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia del Oriente. La Iglesia ortodoxa griega lo valora como uno de los más grandes teólogos y uno de los tres pilares de esa Iglesia, juntamente con Basilio el Grande y Gregorio Nacianceno. Por su formación intelectual y su origen, es el único de los grandes Padres orientales que procede de la Escuela de Antioquía.[2]
Este Padre de la Iglesia fue famoso por sus discursos públicos y por su denuncia de los abusos de las autoridades imperiales y de la vida licenciosa del clero bizantino. Su enfrentamiento con la corte del emperador Arcadio y de su esposa Elia Eudoxia resultó en su destierro. Reinstalado en su sede episcopal temporalmente, fue por último depuesto y exiliado hasta su muerte.[2] Un siglo después, Juan de Constantinopla recibió el título por el que le conoce la posteridad: Juan Crisóstomo.[3] Ese término proviene del griego chrysóstomos (χρυσόστομος) [jrisóstomos], y significa ‘boca de oro’ (χρυσός: jrüsós 'oro' y στόμα: stoma 'boca') en razón de su extraordinaria elocuencia que lo consagró como el máximo orador entre los Padres griegos.[2]
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