Capítulo 15
Jesús es la vid; Sus discípulos son los pámpanos — Habla de la ley perfecta del amor — Sus siervos han sido escogidos y ordenados por Él — El mundo aborrece la religión verdadera y lucha en contra de ella — Promete el Consolador, el Espíritu de Verdad.
1 Yo soy la avid verdadera, y mi Padre es el labrador.
2 Todo apámpano que en mí no lleva bfruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo climpiará, para que lleve más fruto.
3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
4 aPermaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.
5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto, porque sin amí nada podéis hacer.
6 El que en mí no permanece será echado fuera como mal pámpano, y se secará; y los recogen y los echan al fuego, y arden.
7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, apedid todo lo que queráis, y os será hecho.
8 En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos.
9 Como el Padre me aha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
11 Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro agozo sea completo.
12 Este es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os ahe amado...