Las tentaciones de Jesús en el desierto
38Mt. 4. 1-11 Mc. 1. 12-13
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1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó de las orillas del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto, 2 donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. No comió nada durante esos días, y al cabo de ellos tuvo hambre. 3 El demonio le dijo entonces: «Si tú eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan». 4 Pero Jesús le respondió: «Dice la Escritura:
4 El hombre no vive solamente de pan».
5 Luego el demonio lo llevó a un lugar más alto, le mostró en un instante todos los reinos de la tierra 6 y le dijo: «Te daré todo este poder y el esplendor de estos reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero. 7 Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá». 8 Pero Jesús le respondió: «Está escrito:
8 Adorarás al Señor, tu Dios,
8 y a él solo rendirás culto».
9 Después el demonio lo condujo a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del Templo y le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, 10 porque está escrito:
10 Él dará órdenes a sus ángeles
10 para que ellos te cuiden.
11 Y también:
11 Ellos te llevarán en sus manos
11 para que tu pie no tropiece con ninguna piedra».
12 Pero Jesús le respondió: «Está escrito:
12 No tentarás al Señor, tu Dios».
13 Una vez agotadas todas las formas de tentación, el demonio se alejó de él, hasta el momento oportuno.