241Cuando salió Jesús del templo y caminaba, se le acercaron sus discípulos, que le señalaron las edificaciones del templo, 2y él les dijo: «¿Veis todo esto? En verdad os digo que será destruido sin que quede allí piedra sobre piedra». 3Estaba sentado en el monte de los Olivos y se le acercaron los discípulos en privado y le dijeron: «¿Cuándo sucederán estas cosas y cuál será el signo de tu venida y del fin de los tiempos?». 4Jesús les respondió y dijo: «Estad atentos a que nadie os engañe, 5porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Mesías”, y engañarán a muchos. 6Vais a oír hablar de guerras y noticias de guerra. Cuidado, no os alarméis, porque todo esto ha de suceder, pero todavía no es el final. 7Se levantará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá hambre, epidemias y terremotos en diversos lugares; 8todo esto será el comienzo de los dolores. 9Os entregarán al suplicio y os matarán, y por mi causa os odiarán todos los pueblos. 10Entonces muchos se escandalizarán y se traicionarán mutuamente, y se odiarán unos a otros. 11Aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente, 12y, al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría; 13pero el que persevere hasta el final se salvará. 14Y se anunciará el evangelio del reino en todo el mundo como testimonio para todas las gentes, y entonces vendrá el fin. 15Cuando veáis la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el lugar santo (el que lee que entienda), 16entonces los que vivan en Judea huyan a los montes, 17el que esté en la azotea no baje a recoger nada en casa 18y el que esté en el campo no vuelva a recoger el manto. 19¡Ay de las que estén encintas o criando en aquellos días! 20Orad para que la huida no suceda en invierno o en sábado. ...