San Cesáreo de Arles nació hacia el año 470, en el territorio de la actual Chalon-sur-Saone (Francia), punto final de la navegación del Saona, región entonces ocupada por los burgundios. Sus padres pertenecían a una buena familia de origen galo-romano. Admitido como clérigo por el Obispo de Chalon en el año 488, dos años después marchó Ródano abajo e ingresó en el monasterio fundado en la isla de Lerins, frente a Marsella. El rigor de los ayunos debilitó su salud, y tuvo que ser enviado a casa de unos parientes, en Arles, para que se repusiera. Continuó sus estudios y fue ordenado presbítero en el año 500. Tres años más tarde, a la muerte del obispo Fonio, San Cesáreo fue nombrado Obispo de Arles.Cesáreo fue un celoso pastor de almas y uno de los más grandes predicadores de la Iglesia latina. El primer puesto entre sus obras lo ocupan 238 sermones. La colección no encierra sólo homilías sobre pasajes bíblicos o fiestas litúrgicas, sino también discursos referentes a la moral de las costumbres, en las que todavía persistían sustratos paganos. Además escribió dos tratados contra el semipelagianismo y un tercero, más extenso, titulado El misterio de la Santa Trinidad. Se conservan asimismo tres cartas pastorales de instrucción y consejo, y dos reglas monásticas: la Regla para los monjes y la Regla para las vírgenes. Falleció en Aries el 27 de agosto de 543, víspera de la fiesta de su gran maestro, San Agustín.