Lucas nos presenta el camino que Jesús decidió tomar hacia Jerusalén sabiendo el destino que allí le aguardaba. En la cruz Jesús encuentra su trono de gloria, desde donde reina y gobierna a todos aquellos que le quieran seguir, que estén dispuestos a dar su vida, a mantenerse lejos de cuanto los aparta de Dios y a cumplir siempre la voluntad del Padre.