San Lucas nos ha mostrado el camino del discípulo de Jesús, lo que se espera de él, lo que Cristo le pide, lo que le manda. Entre las enseñanzas destacadas está el aliento para quienes viendo de cerca la muerte pueden tener la esperanza de que, si son dignos de la resurrección, por ser fieles discípulos, por obedecer la ley de Cristo y por depositar en él la plena confianza, gozarán de la vida eterna que Dios tiene preparada para ellos.