Nuestro Adviento debe caracterizarse por ser un tiempo de anuncio del Evangelio y acercar a los alejados, nuestra familia, amigos… No pongamos excusas es tiempo a anunciar el que el amor vive entre nosotros. Somos los encargados, los heraldos enviados por Dios, para predicar a Cristo y el verdadero sentido de la Navidad.