Jesús nació revelándose a los humildes, a través de los magos se hace alcanzable a todos los pueblos, y en su bautismo, se manifiesta ante todo el mundo como hijo de Dios.
Esta acción de Cristo, además de hacerlo vida en nosotros, es una invitación a manifestarnos como verdaderos cristianos, hijos de Dios, llenos del EspiÌritu Santo, como JesuÌs.
Con el inicio de este año litúrgico, la Iglesia nos invita a salir a la luz siendo imitadores de Cristo. Vivamos una vida llena de amor, alegriÌa y paz, ¡seamos visibles!