La velocidad a la que vivimos nuestra vida, nos hace ver que todo sucede en tan sólo un instante, y de pronto, se evapora ante nuestros ojos, y nos encontramos a un paso de soltar toda atadura con este mundo tangible.
Algunos este instante llega antes, pero tarde o temprano todos estaremos ante este último suspiro de vida. ¿Qué es lo que llevarás como tesoros acumulados ante la presencia de nuestro Señor?