Nuestro mundo y nuestra sociedad vive una gran influencia de oscuridad, parece que "no pasa nada" y "todos lo hacen"; pero esa manera de pensar nos lleva a vivir en tinieblas y ésta se presenta en todos los aspectos de la vida, familia, jóvenes, noviazgo, etc. Necesitamos convertirnos en luz, siendo seguidores de Cristo, para poder atraer a los demás.