En este tercer episodio de Dentro del Cubo, el maestro Hernán Cueva nos invita a entrar en un universo donde el arte se construye desde el reverso.
Quiso ser sacerdote. Después estudió medicina. Pero terminó encontrando su verdadera vocación en el camino más complejo de las artes: el grabado. Una disciplina donde primero se piensa en negativo para revelar una imagen, donde el metal, los ácidos, la presión y el tiempo se convierten en parte del proceso creativo.
Conversamos sobre la diferencia entre un grabado y una pintura, el valor del original en una técnica concebida para multiplicarse, la experimentación constante, la apropiación como lenguaje artístico y la necesidad de cruzar siempre nuevos umbrales.
Reconocido con importantes premios nacionales e internacionales, Hernán Cueva ha llevado el grabado ecuatoriano a escenarios de todo el mundo y continúa demostrando que la tradición también puede ser un territorio de innovación.
Dentro del Cubo. El arte no tiene puerta.