
Sign up to save your podcasts
Or


No siempre huimos de Dios cambiando de lugar; a veces lo hacemos evitando su Palabra o reservando áreas de nuestra vida que no queremos entregarle. A partir del Salmo 139:7–12 y la historia de Jonás, este devocional nos recuerda que no hay distancia ni oscuridad que nos oculte de su presencia. Descubra por qué no sentir a Dios no significa que Él esté ausente y cómo la mano de la que intentamos escapar es precisamente la que necesitamos para ser guiados. Permita que esta enseñanza le anime a dejar de esconderse, rendir su corazón y descansar en el amor de Jesucristo, quien entró en nuestra oscuridad para reconciliarnos con el Padre.
Las personas pueden conocer parte de nuestra historia, pero Dios conoce incluso los pensamientos, temores y motivaciones que nunca hemos expresado. A partir del Salmo 139:1–6, este devocional nos recuerda que nada de nuestra vida pasa inadvertido ante el Señor: Él nos examina, nos rodea y pone su mano sobre nosotros. Descubra por qué ser plenamente conocidos por el Dios que nos ama no solo confronta nuestra necesidad de aparentar, sino que también nos permite descansar y orar con confianza, aun cuando no encontramos las palabras para expresar lo que sentimos. Permita que esta enseñanza le anime a acercarse al Padre con sinceridad y a pedirle que examine su corazón, le muestre aquello que todavía no reconoce de sí mismo y transforme su vida.
En este Viernes de Oración nos detenemos para adorar a Dios, agradecer su fidelidad y poner nuestra vida y nuestra familia en sus manos. A partir de los cuatro grupos del Salmo 107, el pastor Carlos Ríos nos guía en una oración por quienes se sienten perdidos, viven en cadenas, necesitan sanidad o atraviesan una tormenta. Recordamos al Señor que escucha nuestro clamor, muestra el camino, trae libertad, envía su Palabra para restaurar y conduce a un puerto seguro. Más que buscar únicamente bendiciones materiales, este tiempo nos invita a reconocer que nuestra mayor bendición es contar con su presencia. Únase a esta oración para presentar sus necesidades, interceder por su hogar y renovar su confianza en el Padre que conoce su situación y permanece a su lado.
No todas las tormentas son consecuencia de una mala decisión; algunas nos sorprenden mientras hacemos lo correcto. A partir del Salmo 107:23–30 y del relato de Jesús calmando la tempestad en Marcos 4, este devocional nos invita a confiar en Dios cuando nuestra experiencia, nuestras estrategias y nuestras fuerzas ya no son suficientes. Descubra por qué atravesar una crisis no significa que el Señor lo haya abandonado y cómo su misericordia no se limita a calmar las olas, sino que también nos guía hacia su propósito. Permita que esta enseñanza renueve su fe y le recuerde que la esperanza cristiana no consiste en una vida sin dificultades, sino en conocer a Aquel que está en la barca y que, mediante su muerte y resurrección, nos abrió el camino a la reconciliación con Dios y a la vida eterna.
Hay momentos en los que nuestras propias decisiones nos llevan por caminos de dolor, desgaste y consecuencias difíciles, pero la misericordia de Dios no termina allí. A partir del Salmo 107:17–22, este devocional nos muestra a quienes llegaron hasta las puertas de la muerte, clamaron al Señor y recibieron una respuesta poderosa: Dios envió su Palabra, los sanó y los libró de la ruina. Descubra cómo la Palabra de Dios no solamente informa, sino que enseña, confronta, corrige, restaura y transforma nuestra manera de vivir. Permita que esta enseñanza le ayude a abandonar los caminos que lo han llevado al mismo lugar una y otra vez y a regresar a Jesucristo, la Palabra hecha carne, quien vino para darnos vida, libertad y una nueva dirección.
No todas las prisiones tienen paredes ni todas las cadenas son visibles. A partir del Salmo 107:10–16, este devocional nos presenta al segundo grupo del salmo: personas que viven en tinieblas y cautiverio después de rechazar el consejo de Dios, pero que encuentran su misericordia cuando claman a Él. Descubra cómo aquello que prometía libertad puede terminar gobernando nuestra vida y por qué no debemos acostumbrarnos al resentimiento, la mentira ni a las prácticas que nos alejan del Señor. Permita que esta enseñanza le ayude a reconocer qué está dominando su corazón y a rendir su vida a Jesucristo, quien no vino simplemente a enseñarnos a vivir dentro de una prisión, sino a romper nuestras cadenas y darnos libertad para caminar en su luz.
Estar ocupado no siempre significa avanzar: podemos trabajar, emprender y tomar decisiones, pero seguir sintiéndonos sin rumbo. A partir del Salmo 107:4–9, este devocional nos presenta a quienes caminan por el desierto, agotados y sin encontrar un lugar donde vivir, hasta que claman al Señor y reciben su dirección. Descubra por qué sentirse perdido no siempre significa estar lejos de la voluntad de Dios y cómo aprender a depender de Él cuando nuestras propias fuerzas y recursos no son suficientes. Permita que esta enseñanza renueve su esperanza y le recuerde que no necesita conocer todo el recorrido para dar el siguiente paso: Jesucristo es el camino que conduce al Padre y satisface las necesidades más profundas de su alma.
En este Viernes de Oración apartamos quince minutos para detenernos, rendir nuestro corazón y poner nuestra confianza en el Dios que permanece fiel a sus promesas. A partir de lo aprendido en el Salmo 105, el pastor Carlos Ríos nos guía en una oración para agradecer, descansar en la voluntad del Señor y reconocer que Él sigue obrando aun cuando no comprendemos el proceso. Presente delante de Dios su familia, su salud, sus preocupaciones y sus talentos, y pídale que forme su carácter y haga de su vida un instrumento de bendición para otros. Permita que este tiempo renueve sus fuerzas, llene su mente de la Palabra y le ayude a caminar con la paz de saber que no está solo: el Padre conoce el camino y permanece a su lado.
No todas las promesas de Dios terminan en la generación que las recibe. A partir del Salmo 105 y la historia de Abraham, Isaac, Jacob, José y el pueblo de Israel, este devocional nos enseña que Dios puede comenzar algo en nuestra vida cuyo cumplimiento alcance plenamente a nuestros hijos y a las generaciones que vienen después. Descubra por qué una promesa puede tardar años sin que Dios la haya olvidado, cómo el proceso prepara nuestro corazón y de qué manera el cumplimiento siempre está conectado con un propósito mayor. Permita que esta enseñanza fortalezca su fe y le ayude a comprender que aquello que hoy usted siembra, ora y cree puede convertirse mañana en una bendición para sus hijos y las generaciones venideras.
Muchas veces pensamos que las promesas de Dios comenzarán a cumplirse cuando veamos resultados evidentes, pero la Biblia nos muestra que Él puede estar obrando mucho antes de que nosotros lo entendamos. A partir del Salmo 105 y la historia de José, este devocional nos enseña que Dios prepara respuestas antes de que aparezcan las necesidades, forma nuestro carácter mientras esperamos y gobierna incluso circunstancias difíciles para llevar adelante sus propósitos. Descubra por qué una demora no significa que Dios haya olvidado su palabra y cómo cada etapa del proceso puede estar preparando aquello que Él ya determinó. Permita que esta enseñanza fortalezca su fe y le recuerde que los planes de Dios no simplemente se cumplirán algún día: ya están desarrollándose en su vida.
From the publisher's feed

503 Listeners