Los cielos con todo lo que contienen, declaran la gloria de Dios. Nos llaman a que glorifiquemos junto con ellos, de palabra y de obra, al Creador y Redentor del universo.
Tenemos delante de nosotros un Himno o canto de alabanza al Señor, Dios de Israel, que manifiesta su predilección por los humildes y colma de beneficios a su pueblo
Los nuevos favores piden nueva gratitud; debemos alabar a Dios por las misericordias que esperamos por su promesa y por las que hemos recibido por su providencia