La misericordia de Dios a su pueblo es a menudo ira para los enemigos suyos y de ellos. somos sus siervos, elegidos para serlo, por tanto con derecho a la consideración divina.
Este Salmo es una petición del rey de que el Señor le enseñe a cumplir su voluntad y lo libre de sus enemigos y los destruya. El rey desea complacer a su Señor y pide que El le enseñe su camino
Como el Señor nos conoce tan completamente, y nosotros somos extraños para nosotros mismos, debemos desear y orar fervientemente ser escudriñados y probados por su palabra y su Espíritu.