Así como existen leyes naturales que rigen el Universo, También hay leyes Espirituales que rigen nuestra relación con Dios.
El amor del Padre, del Dios viviente: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito; Jesús, Cristo vivo Dios para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”. Juan 3:16