Actualmente se consideran ofensas no solo las agresiones físicas sino también las morales o psicológicas realizadas a través de palabras, hechos o gestos.
En ocasiones se ofende a otro de modo involuntario, si se ha dicho o hecho algo que el autor considera bueno o sin calificación moral, y aquel al que va dirigido lo vive como una burla o una humillación.
Devocional con la participación de Adolfo Mazariegos.