Cuando tu o yo vivimos enfocados en nosotros mismos sufriremos una gran decepción, vivimos una vida miserable, angustiados, deprimidos, perturbado debido a que nosotros somos decepcionantes, pero esta vida no se trata de mí, no se trata de lo que yo pueda hacer, no se trata de lo que yo pueda ganar, se trata de Jesús.
Mensaje de reflexión en la voz de Diego Izaguirre.