Desde que Benjamin Graham acuñara hace más de 80 años el término de Inversión en Valor, o Value Investing, han aparecido muchos otros inversores en valor que han aportado su propio granito de arena, creando una riqueza de estilos de inversión sobre los mismos pilares. Ejemplos de esto son Peter Lynch, con su enfoque en empresas de gran potencial y crecimiento, Joel Greenblatt con su aproximación más cuantitativa de la inversión con su Magic Formula, entre otros.