Los gigantes de la tecnología digital están invirtiendo cantidades asombrosas en biotecnología: un cambio hacia nuevos tipos de colaboración entre Digitech y Biotech, o Biotecnología Digital. El Foro Económico Mundial acuñó la Biotecnología como uno de los facilitadores de la Cuarta Revolución Industrial, junto con la Web, Inteligencia Artificial, IoT o Internet de las Cosas y la Tecnología 5G. La esencia de la biotecnología es la modificación de los microorganismos y el ADN en función de las necesidades humanas. Por ello su campo es infinito, y más cuando se sinergia con las herramientas digitales y las Tecnologías de la Información. Muchos especialistas proclaman este como el siglo de la Biotecnología, que da paso a la Biología Sintética, una disciplina para diseñar sistemas biológicos a partir de la bioinformática, la secuenciación y la edición de genomas. Basados en la filosofía 2.0, de libre acceso y con código abierto, surge una tendencia científica llamada Biohacking. Los biohackers piensan que a partir de la ciencia y los datos se puede mejorar la salud y luchar contra el envejecimiento.