Tras el retiro de la carrera presidencial de Joe Biden y con el apoyo de gobernadores, senadores, dirigentes sindicales, activistas y ex políticos, la actual vicepresidente se erige como la representante demócrata que enfrentará, junto con su compañero de fórmula Tim Walz, a Donald Trump el próximo 5 de noviembre. Lo que parecía ser una campaña predecible, pasó en unas pocas semanas a ser una de las más inciertas. En un escenario tan dinámico, ¿podrá Kamala mantener su situación de favoritismo en las urnas?