La historia que se presenta a continuación es tomada del libro La culpa es de la vaca. En esta historia se relata el proceso que debe realizar un Águila con el fin de renovarse o morir si no lo hace. Te invitamos a leer reflexivamente esta historia, bajo el concepto de lo que podría significar para ti la gestión por procesos, reflexiona sobre su contenido y piensa que aplicación tendría para tu vida profesional.
La renovación del Águila
El águila es una de las aves de mayor longevidad: llega a vivir setenta años. Pero, para alcanzar esa edad, a los cuarenta debe tomar una difícil decisión.
En ese momento sus uñas están apretadas y flexibles, por lo cual no consigue capturar sus presas. El pico, largo y puntiagudo, se curva, apuntando hacia el pecho. Las alas están envejecidas y pesadas, y las plumas se han engrosado. Volar y alimentarse le resulta entonces muy difícil.
De manera que en este punto el águila tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación que dura ciento cincuenta días.
Este consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga la necesidad de volar pero pueda conseguir alimento de pequeños roedores y lagartijas.
En ese lugar, el águila comienza a picotear la pared hasta conseguir arrancarse el pico. Después deberá esperar el crecimiento de uno nuevo, con el cual desprenderá, una a una, las uñas. Cuando las nuevas uñas nacen, comenzará a desplumarse. Después de cinco meses, emprenderá su vuelo de renovación, y vivirá treinta años más.
A lo largo de la vida, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación. Para emprender un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor. Solamente libres del peso del pasado podremos avanzar.
Lopera Gutiérrez, J & Bernal Trujillo, M. (2002). La culpa es de la vaca. Editorial Nomos S.A.