Dios en su infinita sabiduría sabe que darnos y de que manera protegernos, no siempre tendremos lo que deseamos en el alma, preferible será para el Padre que lloremos a que seamos afectados.
Sí Dios envío a su amado hijo a la tierra, para limpieza de nuestros pecados, debemos agradecer con la vida misma su incondicional amor, permitamosle transformar nuestros corazones por completo.