A unos nos gustar el deporte y a otros no. Los hay amantes del cine y quien se conforma con ver un concurso en la televisión. Aficionados al avistamiento de aves o a coleccionar postales de distintos países. A unos les gusta la naranja y otros el limón… hay gustos para todo, pero no creo que exista un ser humano al que no le guste la música. Sin llegar a ser melómanos, a todos nos gusta la música porque hay música para todos: puede ser clásica, el Jazz, Rock, Folk, rap, Trap, Blues, Heavy, Rancheras, Salsa, Rumba, Reggaetón, Cumbia, Polka, Flamenco…
Pero si profundizamos un poco veremos que la música es algo más que una melodía. Esta expresión artística, basada en el uso de notas musicales, está tan dentro de nosotros, tanto que interfiere en nuestras emociones y sentimientos. Todos conocemos canciones que nos alegran, nos hacen llorar o nos emocionan.
Pero la música también se puede usar para otras cosas, como para explicar disciplinas a priori tan dispares como la ciencia o la historia. La música es más que una canción y para eso hay unos profesionales que se afanan por enseñarla de una manera diferente. Hoy hablaremos de como se investiga la música.