Jesús ejerce su autoridad divina no para dominar, sino para servir, liberar, salvar. Disponernos a celebrar el nacimiento de Jesús hombre, en esta próxima Navidad, es aceptar los modos diaconales, de actuar de Dios, es aceptar el misterio de la encarnación.
Comentario al Evangelio por fray Isidoro
https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/16-12-2024/