La paciencia y la perseverancia son pilares fundamentales en nuestra relaci贸n con Dios. Sin embargo, vivimos en una sociedad que valora la inmediatez, lo r谩pido, lo instant谩neo. Queremos respuestas inmediatas, soluciones r谩pidas a nuestros problemas, y cuando las cosas no suceden de acuerdo con nuestros tiempos, comenzamos a cuestionar si Dios realmente est谩 obrando. Pero, como dice la Escritura en Isa铆as cincuenta y cinco: ocho al nueve, "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehov谩. Como son m谩s altos los cielos que la tierra, as铆 son mis caminos m谩s altos que vuestros caminos, y mis pensamientos m谩s que vuestros pensamientos". Dios tiene un plan m谩s grande y perfecto para nosotros, incluso cuando no lo entendemos completamente. En el proceso de esperar y perseverar, 脡l est谩 moldeando nuestro car谩cter, fortaleciendo nuestra fe, y preparando bendiciones mayores de las que podemos imaginar.