Este pasaje nos desafía a reconocer la presencia de Dios en lo cotidiano, en las personas sencillas, en los momentos inesperados.
👉 ¿Estamos abiertos a la voz de Dios, aunque nos incomode?
👉 ¿Nos cuesta aceptar que Dios obra en personas diferentes a nosotros?
Nazaret rechazó a Jesús, pero nosotros podemos recibirlo con un corazón dispuesto, humilde y abierto a su Palabra.