Los seres humanos cometemos errores. No una, sino muchas veces. A diario, en todo momento. Lo grave es que, con los equívocos, traemos dolor a la vida de nuestro cónyuge e hijos. ¿Ha tomado conciencia de eso? Haga un alto en el camino. Medite en el asunto. Otro elemento importante es que hoy es el día para comenzar a cambiar.