Tras la marcha de ayer de estudiantes universitarios que piden regresar a las aulas es necesario tomar en cuenta que no solamente se ha dejado de impartir y recibir clases sino que se han congelado seminarios, talleres, prácticas, tutorías, investigación científica y tecnológica; actividades culturales, organización de congresos, conferencias, y cursos; la vinculación con el sector productivo y la comunidad, prácticas profesionales, actividades extracurriculares, inscripciones, todo tipo de trámites académicos, y un extenso etcétera. Y se ha expuesto la imagen de la universidad a una percepción pública negativa.
Conviértete en un supporter de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/editorial-de-patricia-maldonado--4533838/support.