“sino que siguiendo [hablando, viviendo] la verdad en amor, crezcamos en todoen aquel que es la cabeza, esto es, [hacia] Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bienconcertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudanmutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimientopara ir edificándose en amor.”