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Amaia Antxustegi, diputada de Acción Social de la Diputación Foral de Bizkaia, y Juan Ibarretxe, concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Bilbao, han presentado esta mañana la guía Valoración de la Dependencia, un documento elaborado de manera conjunta que pretende facilitar información clara y accesible a las personas con dependencia y a sus familias, resolviendo las dudas más habituales que surgen cuando se inicia este proceso. La guía explica de forma sencilla qué es la valoración de la dependencia, cómo y dónde realizar la solicitud, cuáles son los distintos grados reconocidos y a qué recursos y prestaciones se puede acceder en cada caso.
Amaia Antxustegi ha subrayado que “esta guía es el resultado de un proceso colaborativo sólido, construido de abajo arriba por los equipos profesionales de ambas instituciones, y que nace de una escucha atenta a la realidad cotidiana de nuestras comunidades”. “Hemos trabajado con un objetivo muy claro: mejorar el acompañamiento a las personas en situación de vulnerabilidad y a sus familias en un momento vital especialmente sensible, como es el inicio del proceso de la dependencia. Para ello, avanzamos en la simplificación y unificación del itinerario por los servicios sociales municipales y forales que compartimos este ámbito, reforzando una conexión real entre administraciones”, ha explicado. “Todo ello, nos permite atender mejor, acompañar de manera personalizada, anticiparnos a situaciones de riesgo desde la prevención y ofrecer respuestas más claras y cercanas”, ha resumido.
Por su parte, Juan Ibarretxe, concejal de Acción Social de Ayuntamiento de Bilbao, ha subrayado que “esta apuesta no es coyuntural ni puntual. Es una apuesta estratégica, sostenida en el tiempo, por un sistema de cuidados más justo, más humano y más eficiente. Mejoramos la situación de las personas en situación de dependencia, en la prevención y el trabajo con las familias y también con el entorno comunitario, reforzando la capacidad de respuesta. Además, reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando de la mano de la Diputación Foral de Bizkaia. Solo desde la cooperación, la confianza mutua y una visión compartida, podremos responder a los retos actuales y futuros de nuestra sociedad”.
En Bizkaia, durante el pasado año se realizaron 23.957 valoraciones de dependencia, de las cuales el 55,63 % correspondieron a revisiones y el 43,7 % a valoraciones iniciales. A 31 de diciembre de 2025, el Territorio contaba con 66.538 personas con una valoración de dependencia activa: 19.504 personas (29,31 %) con Grado I, Dependencia Moderada; 12.555 personas (18,87 %) con Grado II, Dependencia Severa; y 10.044 personas (15,19 %) con Grado III, Gran Dependencia.
En Bilbao, alrededor de 5.000 personas solicitan cada año por primera vez la valoración de la dependencia. En 2025 se realizaron 23.198 valoraciones y, al cierre del año, 13.572 personas contaban con algún grado de dependencia reconocido, lo que representa el 3,87 % de la población de la Villa.
La valoración de la dependencia es un servicio que permite determinar qué apoyos necesita una persona para desarrollar, en su entorno habitual, las actividades básicas de la vida diaria, como comer, desplazarse o asearse.
El proceso de valoración se desarrolla en el propio domicilio de la persona solicitante y lo lleva a cabo un equipo profesional formado por personal médico o psicológico y de trabajo social. En el caso de menores de tres años, la solicitud debe formalizarse en las oficinas municipales de Acción Social de Bilbao, situadas en la calle Uribitarte.
El resultado del proceso permite determinar el grado de dependencia —sin grado, moderada, severa o gran dependencia— y establece un Programa Individual de Atención que recoge los recursos y prestaciones a los que puede acceder cada persona.
El documento recoge asimismo los programas y servicios del Ayuntamiento de Bilbao en materia de Atención a la Dependencia, como el Servicio de Ayuda a Domicilio, el Acompañamiento, el apoyo a personas cuidadoras, la atención diurna, los alojamientos alternativos para personas mayores y el centro de promoción de la autonomía Aukeragune.
En paralelo, la guía detalla las prestaciones y servicios de la Diputación Foral de Bizkaia, entre ellos las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar y para asistencia personal, las vinculadas al descanso de personas cuidadoras, las residencias permanentes y temporales, los servicios de atención diurna, el servicio Gizatek, los centros etxeTIC y el servicio de atención temprana.
La publicación incluye, además, teléfonos de contacto de los principales recursos municipales y forales, así como códigos QR que permiten un acceso rápido a la información a través de dispositivos móviles y plataformas digitales.
Uno de los grandes errores habituales es entender el dolor como algo que hay que evitar a toda costa. Sin embargo, la realidad es distinta. Los momentos difíciles no solo forman parte de la vida, sino que cumplen una función clave.
Como ha destacado Marina Caballero durante la conversación, “los días difíciles incomodan… pero también despiertan, colocan y enseñan lo que de otra forma no veríamos”. Esta visión plantea un cambio de enfoque: pasar de huir del malestar a entenderlo.
La felicidad no se entiende sin su opuesto. Es una de las ideas más repetidas en el ámbito del crecimiento personal: la vida funciona por contraste.
En este sentido, se ha subrayado que “si nunca has sentido vacío, no reconoces lo que es plenitud”, lo que convierte a la tristeza en una parte necesaria del proceso vital. No se trata de un error, sino de una pieza más del mapa emocional.
Cuando se atraviesan momentos grises, la tendencia suele ser buscar respuestas inmediatas. Sin embargo, el proceso no funciona así.
Primero hay que sentir y atravesar lo que ocurre, sin forzar explicaciones. El sentido llega después, con perspectiva. “A veces no entiendes el para qué en el momento… pero sí lo integras con el tiempo”, se ha explicado.
Uno de los puntos clave está en distinguir entre vivir el dolor y quedarse bloqueado en él. La clave está en el movimiento.
Sentir implica permitir que la emoción pase, mientras que quedarse atrapado supone recrearla continuamente. Por eso, se insiste en que “el dolor necesita espacio… pero también necesita salida”.
Muchas personas evitan la soledad o el silencio. El motivo es claro: en ausencia de distracciones aparecen pensamientos y emociones que incomodan.
Sin embargo, ese mismo espacio es también donde se encuentra la calma. “El silencio no es el problema… es la puerta”, se ha señalado, reivindicando la importancia de parar y escucharse.
En los momentos más complicados, la sensación de bloqueo puede ser total. Sin embargo, el mensaje final es claro: no todo está perdido.
Incluso en la oscuridad se está gestando algo. “Muchas veces, de los momentos más duros, nacen las versiones más auténticas de nosotros mismos”, ha destacado.
Marina Caballero te ayuda en La Casa de Marina y en Aguamarina. También puedes llamar al teléfono 699 32 23 20 o en el correo electrónico [email protected]
El especialista ha explicado que el principal problema es la percepción errónea del riesgo. “Nos asusta aquello que aparece de golpe, lo dramático, pero la biología opera en lo continuo”, ha señalado.
En este sentido, ha insistido en que muchas enfermedades avanzan sin síntomas claros, lo que provoca que las señales lleguen tarde o sean ignoradas
Más allá de los síntomas evidentes, el doctor ha puesto el foco en los pequeños cambios que se asumen como normales: cansancio, falta de energía o rutinas poco saludables.
“Muchas veces no es solo un síntoma, sino hábitos que hemos ido normalizando”, ha afirmado. Entre ellos, ha destacado el sedentarismo prolongado como uno de los principales factores de riesgo en la sociedad actual.
Uno de los mensajes más contundentes ha sido sobre el ejercicio físico. Practicar deporte no siempre compensa un estilo de vida sedentario.
“Esa actividad física al final del día no compensa las ocho o diez horas que nos hemos pasado sentados”, ha advertido.
El experto ha resumido esta idea con una reflexión clara: “El cuerpo no responde a la épica, responde a la narrativa”, es decir, a lo que se repite a lo largo del día.
Desde su posición como radiólogo, Abu Subo ha explicado el valor de su especialidad: detectar aquello que el paciente no percibe.
“Vemos cosas que la persona no siente”, ha señalado, destacando el papel clave de la imagen médica en la detección precoz.
Sin embargo, también ha subrayado sus límites: la imagen no sustituye al contexto clínico ni a la historia del paciente.
El especialista también ha abordado el fenómeno de la autoevaluación médica en internet. Frente a esta tendencia, ha lanzado un mensaje claro: más pruebas no significan más salud.
“Una prueba bien indicada puede salvar una vida, pero una prueba sin criterio puede abrir falsas alarmas”, ha explicado.
En este sentido, ha defendido seguir los programas de cribado recomendados y consultar siempre con profesionales.
Lejos de generar alarma, el objetivo del libro es aportar criterio. El propio autor lo ha resumido con claridad:
“El mensaje no es hacerse más pruebas, sino mirar mejor, consultar mejor y cuidar mejor nuestro margen”
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