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El 14 de febrero se asoma al calendario y, con él, la inevitable sombra de San Valentín. Más allá de su faceta comercial, esta fecha reabre el debate sobre la presión social que sufren quienes no tienen pareja, especialmente al alcanzar ciertas edades. En una entrevista para EgunOn Magazine de Radio Popular-Herri Irratia, la psicóloga Mar Márquez reflexiona sobre por qué todavía sentimos que "nos falta algo" si estamos solteros.
A pesar del auge del feminismo y la diversidad de modelos familiares, Márquez sostiene que la sensación de incompletitud sigue vigente. La razón reside en el aprendizaje: "Hemos crecido con narrativas donde el amor romántico era el espíritu final". Durante décadas, la pareja ha ocupado la cima de una pirámide emocional, convirtiéndose en un elemento casi incuestionable. Desmontar este discurso, según la experta, no es algo que se logre de un día para otro.
Las plataformas digitales actúan hoy como un escaparate editado que genera frustración. Al mostrar solo momentos idílicos, las redes sociales activan mecanismos de comparación constante. "Se construye una ilusión de relación ideal que nos hace preguntarnos qué nos falta a nosotros", explica Márquez.
Aunque el uso de aplicaciones de citas ha crecido un 20% en España, existe una tendencia contracultural de usuarios que deciden abandonarlas. Márquez advierte sobre la "parálisis por análisis": ante un catálogo infinito de opciones, el usuario se agota y se confunde, de forma similar a lo que ocurre al elegir una película en una plataforma de streaming. El riesgo principal es la deshumanización. "A veces no vemos a personas, sino productos de consumo rápido", señala. Frente a esto, reivindica que cualquier relación requiere profundidad y tiempo, elementos que escasean en la inmediatez de las apps.
Sobre la percepción de que las relaciones actuales duran menos, Márquez señala que a menudo se debe a una falta de habilidades para tolerar el malestar y gestionar el conflicto. Para mejorar estos vínculos, la psicóloga propone trabajar la comunicación asertiva, que consiste en expresar necesidades desde la calma y sin reproches. Sin embargo, también destaca la importancia de lo que denomina "escucha asertiva", es decir, la capacidad de la otra persona para interpretar esos mensajes sin saltar a la defensiva. En este sentido, la terapia de pareja resulta una herramienta muy útil, no solo ante una ruptura inminente, sino también de forma preventiva cuando surge la fricción.
Los carnavales de Bilbao ya tienen a sus protagonistas indiscutibles para este 2026. Este año, el juicio más famoso de la Plaza Nueva tendrá un aroma "muy artístico", ya que las dos caras más visibles de la fiesta provienen directamente de las artes escénicas. Imanol Ituiño, mago de Santutxu capaz de hacer aparecer "bilbainismo de la chistera", y la actriz y titiritera Mertxe Gil darán vida a Farolín y Zarambolas, respectivamente. En una entrevista concedida a EgunOn Magazine de Radio Popular-Herri Irratia, ambos artistas han compartido su emoción antes de ser arrestados en el Arriaga y sometidos al escarnio público.
La elección de este año supone un hito para el mundo del ilusionismo. Imanol Ituiño, quien representa al bilbaíno presumido y elegante, destaca que es la primera vez que un mago ocupa este lugar en la historia de los personajes. "Han puesto la magia en un sitio donde hasta ahora no había llegado", comenta Ituiño, comparando su nombramiento con el de anteriores figuras como futbolistas, músicos o políticos. Por su parte, Mertxe Gil encarna el espíritu de Zarambolas: el disfrute, el descuido y el "carpe diem". Para la actriz, esta dualidad es muy propia de la naturaleza humana y de los bilbaínos, quienes pueden ser "super elegantes" en un momento y estar disfrutando "aunque nos tengamos que manchar en el barro" al siguiente.
El acto central de mañana no será un juicio cualquiera. Ambos protagonistas han adelantado que Bilboko Konpartsak ha preparado una puesta en escena muy especial con un texto "súper chulo". "Han preparado un teatro espectacular. Son unos artistas y han dedicado muchísimo tiempo; el guion es maravilloso", asegura Mertxe Gil.
Pese a que las previsiones apuntan a un cambio de tiempo con bajada de temperaturas y lluvias para el fin de semana, la pareja no pierde el ánimo. Su kit de supervivencia para aguantar hasta el entierro de la sardina incluye "mucho humor, paciencia y ganas de pasárselo bien", además de una indispensable camiseta térmica. Incluso con el paraguas, mantendrán el tipo: Imanol ya ha comprado uno blanco para su traje de Farolín, mientras que Mertxe buscará uno rojo para Zarambolas.
Daniela Moreno ha contado que su doctorado se centra en la dinámica de nanopartículas, una escala tan pequeña que “ni siquiera es perceptible al ojo humano”, donde la física se comporta de otra manera. Su objetivo es entender cómo se mueven y qué factores influyen en ese comportamiento.
En esa línea, ha situado el potencial de la investigación en un terreno muy concreto: la salud. Ha explicado que las nanopartículas tienen aplicaciones en terapias contra el cáncer y en el diseño de fármacos, porque ayudan a comprender “cómo llegan al cuerpo” y cómo se desplazan en su interior. En la entrevista se ha recordado el enfoque de tratamientos que buscan llevar esas partículas directamente al tumor para actuar con estímulos externos.
Eva Zabala ha descrito su trabajo como un “puente” entre la investigación del centro y la realidad de empresas e instituciones. Desde la transferencia de conocimiento, ha explicado que el equipo ayuda a organizaciones con grandes volúmenes de información a gestionar datos, interpretarlos y extraer conclusiones útiles.
En un momento en el que la inteligencia artificial genera recelos, Zabala ha situado el uso que se hace en su ámbito en el lado práctico: modelos de predicción, estimaciones de consumo y herramientas para convertir datos en información accionable. La idea, según ha trasladado, es que las matemáticas aplicadas y la IA sirvan para “sacar información… que les sirva” a quienes toman decisiones.
Oriana Elejalde ha señalado que la desigualdad no se mide solo en presencia, sino también en posiciones de liderazgo. En su experiencia, en BCAM y en otros centros de investigación el porcentaje de mujeres es menor que el de hombres, y la diferencia se agranda “especialmente cuanto más ascendemos en la escala de puestos”.
Ha añadido que en niveles de entrada, como el de estudiantes, la presencia femenina resulta mayor, pero en perfiles senior o de mayor responsabilidad la brecha se vuelve más visible. En esa misma conversación se ha mencionado el desbalance que suele repetirse en carreras científicas y técnicas, con ratios que se han movido en torno al 70-30 o incluso 80-20, según etapas y disciplinas.
La responsable de Igualdad ha enmarcado la entrevista en un aniversario: Emakumeak Zientzian ha cumplido 10 años. Elejalde ha explicado que en esta década se ha percibido “una tendencia al alza” en la implicación de instituciones, universidades, empresas y centros de investigación, y también un crecimiento del número de mujeres involucradas en el ámbito científico.
En esa evolución, ha defendido la importancia de seguir “haciendo visible” la ciencia en femenino para que las nuevas generaciones identifiquen referentes y recorridos posibles. El reto, ha resumido, es que el horizonte de desigualdad no se cronifique en la trayectoria profesional.
Alejalde ha situado la clave en edades tempranas. Desde Emakumeak Zientzian, ha explicado que la aspiración es que los porcentajes actuales evolucionen hacia un reparto equilibrado: “Que ese 80-30 sea mínimo un 50-50”. Ha reconocido que el sesgo está “muy arraigado” en la sociedad, pero ha defendido que la motivación familiar y educativa puede marcar diferencias.
En concreto, ha planteado la necesidad de despertar la curiosidad científica desde casa y desde los centros educativos para que las niñas vean la ciencia como una opción real y cercana, también en los estudios STEM.
Las tres invitadas resumen el modo de celebrar el 11F con una idea común: "haciendo ciencia". El programa oficial organizado para hoy incluye un acto de clausura en el Aquarium de Donostia. Todo ello bajo el lema "Somos marea viva".
En el marco del 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer, el foco informativo suele ponerse en avances médicos, historias de superación o recursos asistenciales. Sin embargo, en EgunOn Magazine se ha abordado una cuestión menos visible: cómo condiciona el cáncer la carrera profesional y qué ocurre cuando una persona intenta retomar su actividad laboral tras meses de tratamientos y cambios físicos y emocionales.
Amira Bueno, directora de Recursos Humanos de Cigna Healthcare España, ha señalado que, aunque la conversación social se va normalizando, persiste cierto tabú y muchas políticas internas siguen pensándose para enfermedades breves o situaciones puntuales, no para procesos largos y variables como los oncológicos. Ha defendido que cada caso atraviesa fases distintas —fatiga, concentración, salud física y equilibrio emocional— y que por eso no funciona un enfoque de “café para todos”. En su análisis, la clave está en medidas flexibles y un seguimiento adaptado, porque la reincorporación puede convertirse en un obstáculo si se afronta con exigencias rígidas o expectativas de rendimiento inmediato.
Durante la entrevista se han puesto cifras sobre la mesa para dimensionar el fenómeno: en España se registran más de 284.000 casos al año, y alrededor del 38% corresponde a personas en edad laboral, lo que se traduce en más de 100.000 trabajadores que reciben un diagnóstico mientras siguen activos profesionalmente. La invitada ha defendido la necesidad de normalizar esta realidad, también porque —junto al aumento de incidencia— hay mejoras en recuperación, y el empleo no debería añadir presión extra a un proceso ya de por sí exigente.
Bueno ha explicado que la brecha suele aparecer cuando la persona percibe falta de comprensión en su equipo o teme que se limiten sus oportunidades de desarrollo durante o después de la enfermedad. Ha remarcado la importancia de gestionar bien la confidencialidad —hay quien prefiere no compartirlo y quien necesita hablarlo— y de integrar este tipo de acompañamiento en la visión de empresa, más allá de una reacción puntual en los primeros días del diagnóstico. En esa línea, se ha citado un dato del Observatorio del Cáncer: un 45% de supervivientes percibe falta de apoyo o comprensión en el entorno laboral.
La directora de RRHH ha descrito que no siempre se trata de falta de recursos, sino de la dificultad de equilibrar la continuidad del trabajo con el respeto a una situación delicada. Ha apuntado que, por exceso de cautela, puede disminuir la comunicación y el empleado acabar sintiéndose menos acompañado. A su juicio, ayudan conversaciones claras que reduzcan incertidumbres, y una adaptación real de responsabilidades y ritmos para que la vuelta no se convierta en un examen permanente.
En la charla se ha subrayado que la cobertura habitual pasa por la baja médica en enfermedades de larga duración, pero que faltan fórmulas claras para escenarios intermedios. La invitada ha comparado esta situación con otros países donde existen reincorporaciones parciales o retornos más graduales, y ha defendido que, mientras tanto, las empresas pueden avanzar con protocolos internos que contemplen el impacto real del proceso oncológico en el desempeño.
Sobre las pequeñas y medianas empresas, ha reconocido que la dificultad suele ser mayor por limitaciones estructurales: menos estructura de seguimiento, menos programas y menos referentes internos. Aun así, ha insistido en que el factor decisivo no es solo el tamaño, sino la cultura y el estilo de liderazgo. También ha advertido del efecto de la cultura de disponibilidad constante, que añade carga emocional y puede complicar el retorno a la normalidad.
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