La fe en Jesucristo es reconocer la verdad en todo lo que Dios ha revelado en Su Palabra, confiando en Él, y también recibirlo y descansar solamente en Él para la salvación que se nos ofrece en el evangelio.
¿Cómo se sentiría que mañana te levantaras y sorpresa, alguien ya pagó por ti? Pero no solo pagó por ti, sino que te regala un sueldo vitalicio incondicional. No necesitas trabajar nunca más en tu vida para comer. ¿Cómo vivirías?
Después del día del juicio recibirán la terrible pero justa sentencia condenatoria pronunciada contra ellos. Serán echados de la presencia favorable de Dios para ser penosa, pero justamente, castigados por siempre.
Nuestra obediencia es como el ojo de un huracán. Es pequeña a comparación del problema, y no es suficiente para calmar la tormenta pero en el ojo del huracán hay paz y tranquilidad.
La muerte de Cristo es el comienzo de la redención y la renovación de cada parte de la creación caída, a medida que Él dirige poderosamente todas las cosas para Su propia gloria y para el bien de la creación.