Los salmos nos son dados como una pedagogía divina para nuestros afectos—son el medio de Dios para transformar nuestros deseos y percepciones de manera que nos lamentemos y nos gocemos en las cosas correctas.
Existen dos tipos de personas: Aquellos que le dicen a Dios “Tu voluntad sea hecha” y aquellos a quiénes Dios les dice: “Muy bien, entonces hazlo a tu manera”. — C. S. Lewis
Que conozcamos la santidad de la naturaleza y la voluntad de Dios, así como la naturaleza pecaminosa y la desobediencia de nuestros corazones; y, por tanto, nuestra necesidad de un Salvador. La ley nos enseña y nos exhorta a vivir una vida digna de nuestro Salvador.
No, pero debido a la desobediencia de nuestros primeros padres, Adán y Eva, toda la creación ha caído; todos nacemos en pecado y siendo culpables, corruptos por naturaleza e incapaces de cumplir la ley de Dios.
La gracia barata es la gracia sin seguimiento de Cristo, la gracia sin cruz, la gracia sin Jesucristo vivo y encarnado. La gracia cara es el tesoro oculto en el campo por el que el hombre vende todo lo que tiene; es la perla preciosa por la que el mercader entrega todos sus bienes; es el reino de Cristo por el que el hombre se arranca el ojo que le escandaliza; es la llamada de Jesucristo que hace que el discípulo abandone sus redes y le siga... — Dietrich Bonhoeffer