Álvaro Díaz, abogado, concejal y jefe de bloque del peronismo de Fuerza Patria en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca, conversó con Juani Guarino en El Ágora 2026. En el marco del nuevo aniversario de la renacionalización de YPF, Díaz repasó aquel hito histórico, analizó el modelo energético de la Argentina actual, cuestionó la política económica del gobierno de Javier Milei y reflexionó sobre el rol estratégico de Bahía Blanca como ciudad-bisagra hacia el sur del país.
El regreso de YPF al Estado
Díaz recordó con claridad el clima político y emocional de 2012, cuando el gobierno nacional recuperó el control del 51% de YPF. “Teníamos la simbología de YPF como muy marcada, era algo muy nuestro”, afirmó, y subrayó que aquella decisión fue mucho más que un gesto simbólico.
“Para mí hoy tiene mucha más relevancia que en ese momento. Haber tomado la iniciativa de que el Estado Nacional conduzca una empresa como YPF tiene muchísima más relevancia y son decisiones que vamos perdiendo con el paso del tiempo.”
El concejal también puso en contexto el surgimiento de Vaca Muerta: la explotación del shale —un recurso no convencional que requiere tecnología más compleja que la extracción tradicional— no fue casualidad. “Aparece lo de Vaca Muerta al poco tiempo de la toma de control del Estado. No es casualidad ni algo mágico; son procesos complejos.”
Exportar no alcanza
Díaz fue categórico al cuestionar la lógica de exportar hidrocarburos sin desacoplar el precio interno del internacional.
“Es una pena que hoy no podamos tener un precio para el tanque o el combustible de nuestros compatriotas y esté ganando la teoría de que podés venir acá, explotar los yacimientos y llevarte ese dinero.”
Y respaldó esa afirmación con un dato histórico: “El mayor año de exportación de hidrocarburos fue 1999 y no fue un buen año para Argentina.”
En la misma línea, señaló que el déficit energético de 2012 no fue un fracaso, sino la consecuencia lógica del crecimiento:
“El déficit comercial en 2012-2013 era porque el país empezó desde el 2004 a demandar cada vez más energía adentro: las fábricas, los comercios, las familias. Millones de argentinos se incorporaron a la red de electricidad y de gas.”
Para Díaz, ese escenario era radicalmente distinto al de 1999, cuando se exportaba simplemente porque el mercado interno no consumía.
El modelo Milei bajo la lupa
Consultado sobre el gobierno de Javier Milei, Díaz no esquivó la crítica pero tampoco negó cierta coherencia en el presidente. “Milei viene de una línea ideológica, la escuela austríaca, que nunca ganó en ningún país del mundo. No es ni siquiera Cavallo. Tienen un fundamentalismo concreto.” Reconoció, sin embargo, algo que lo distingue de otros líderes: “Milei tiene cierta sinceridad ideológica que nunca vi en ningún dirigente.”
Sobre el modelo extractivista que impulsa el gobierno, fue más duro:
“Milei de verdad piensa que es venir, sacar y exportar para tener una macroeconomía ordenada y un colchón de dólares. Permite que las empresas se lleven las ganancias íntegramente.”
Díaz también cuestionó la narrativa del gobierno sobre las exportaciones:
“Caputo juega muy bien con eso diciendo que aumentaron las exportaciones, pero el 90 y pico por ciento son PYMES que viven del mercado interno.”
Y fue más lejos al señalar que detrás del ideario libertario hay intereses externos:
“Detrás de esas ideas hay focos internaci