El escritor y conferenciante Adrián Baltasar López presenta en El aprendiz de sabio su libro "El fin de los mercados de consumo". Adrián es tecnólogo informático y social, con desarrollos en inteligencia artificial y machine learning, experto en reingeniería de procesos para bancos, Contador Público (UBA), Magíster en Gestión de Proyectos Educativos y Máster en Programación Neurolingüística.
LOS ESPECTROS TECNOLÓGICOS
Al igual que en el manifiesto comunista de Carlos Marx y Federico Engels, donde sentencia: "Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo". (1848)
Nosotros sentenciamos que en nuestra época nos han invadido los espectros
tecnológicos pero con una modalidad subyugante, coptando a todas las generaciones,
brindándonos nuevos e inimaginables beneficios para la vida humana. Quedamos
siempre extasiados ante los avances tecnológicos que presenciamos a diario. Muchos
corren desesperados para poder adquirirlos y disfrutarlos, haciendo uso y abuso de ellos.
La posesión de los mismos "categoriza" el status quo del individuo ante el resto de la
sociedad.
Estos espectros que gozan de buenísima salud alimentándose de......... (ya lo
sabrán a lo largo del libro), han logrado conquistar nuestras vidas, atrapándonos en una
relación erótica y desde ya adictiva, por horas, días, semanas, meses y años convirtiendo
a nuestra existencia en un convivir virtual permanente, consciente o inconscientemente.
No hay ámbito que no haya invadido: laboral, comercial, social, amoroso,
sexual, familiar, educativo y tantos otros. Hemos quedado atrapados por los tentáculos
de estos espectros. Y hasta se ha permitido adjudicarles la jerarquía social de mayor
relevancia en el mundo que habitamos (fundamentalmente en el ámbito financiero).
Es imprescindible la aclaración de que los que escribimos este libro somos
tecnólogos desde hace 40 años y seguimos trabajando en ello, actualmente en
inteligencia artificial, machine learning y en plataformas de cursos elearning donde todo
se resuelve con un 5% máximo de intervención humana.
De manera tal, que nada mas lejano de nuestras intenciones, es el de pretender
ser un crítico acérrimo de estos avances. Por todo lo contrario, en esta obra pretendemos
analizar las consecuencias del uso de la tecnología (a través de los efectos secundarios
terminales para toda la humanidad), como de las maravillas que hoy día y en el futuro
podremos contar con avances imposibles de imaginar en la actualidad, especialmente en
el ámbito de la salud.
Pero volviendo a los espectros; han invadido las entrañas de las personas en su
totalidad, y hay quienes nos quieren hacer creer que todo va a ser para nuestro
beneficio, sin consecuencias de ninguna naturaleza, cuando estamos ante la mayor
concentración de riqueza en pocas manos en todo el mundo, y esto lo facilitó, potenció
y aceleró el avance tecnológico.
Bueno, este libro trata del DESPERTAR y de posibles alternativas salvadoras.
En definitiva y parafraseando podríamos sintetizar diciendo: ¡ES LA TECNOLOGÍA
ESTÚPIDOS!
INTRODUCCIÓN
Como diría Jorge Luis Borges, tratando de evitar la tautología, este libro
pretende abordar uno de los fenómenos más impredecibles al que se va a enfrentar la
humanidad, la desaparición de los mercados de consumo, producto de la falta de
necesidad de utilizar mano de obra humana gracias a la evolución tecnológica.
Buscaremos demostrar las consecuencias que generará esta desaparición, sin caer
tampoco en el simplismo de los 280 caracteres.
Partiendo del principio básico de cualquier escuela económica basada en la ley
de la oferta y la demanda, al desaparecer la demanda (o más específicamente la
posibilidad de adquirir productos y servicios), la oferta deja de tener sentido ya que
nadie tiene poder de compra. Esto es aplicable a cualquier tendencia o escuela
económica. Motivo por el cual, deviene naturalmente la muerte del capitalismo hasta el
marxismo en manos de la evolución tecnológica, que reduce a su mínima expresión la
utilización de mano de obra humana.
Los avances tecnológicos son maravillosos (especialmente en el área salud), y
desde ya, oponerse a ellos o buscar alguna forma de frenarlos o mitigar sus
consecuencias, es totalmente demencial, además de imposible.
La desaparición de los mercados de consumo conlleva a la extinción de
cualquier economía, ya que al no poder vender, tampoco se puede recaudar impuestos
para mantener las funciones vitales de cualquier Estado, como así también se reduce a
su mínima expresión el cobro de las cargas sociales, lo que producirá el quiebre final de
los fondos de pensión, sin poder pagar las jubilaciones.
Lógicamente se pierde el sentido de invertir, de producir y de brindar servicios si
no se puede vender. Esta vez, los mercados no van a tener la culpa, porque
sencillamente van a desaparecer, algo para lo cual, la civilización no está preparada.
Algunas propuestas realizadas hasta por popes máximos de esta era, referente a
que las empresas que utilicen "robots" deberían pagar cargas sociales, es tan poco seria
y falta de discernimiento alguno, que si esto fuera así, desde la automatización industrial
comenzada en la década del ´50 y llevada a su máxima expresión para esos tiempos, en
términos de reducción drástica de mano de obra humana durante las décadas del ´60 y
del ´70, se tendría que haber pagado desde ese momento esta contribución. Como así
también, se tendrían que haber pagado cargas sociales bajo este criterio, por la
utilización de tantos desarrollos de software de palabras, planillas de cálculos,
programas gráficos, que vienen dejando sin trabajo y haciendo desaparecer actividades
de todo tipo (incluido las de tinte artístico), y generando desempleados que vienen
sobreviviendo como pueden, en forma totalmente precarizada.
Una de las confusiones más atrevidas hacia la población es materializar estos
avances a través del término "robot". La realidad es que cualquier sistema es un robot,
en el sentido que optimiza el trabajo humano, es más eficiente y mucho más veloz
(como las planillas de cálculo por dar el ejemplo más sencillo).
Como dijo Victor de la Concha en el Primer Congreso de la lengua virtual en
Babelia, siendo Director de la Real Academia Española: "Por la corrupción del
lenguaje empiezan muchas otras corrupciones"
Esta "confusión" del lenguaje es lo que hace "parecer" que el peligro se encuentra en
los "robots" que cada vez se "parecen" más a los humanos. La realidad es que los sistemas
(verdaderos fantasmas que viven dentro de cualquier organización: empresas, Estado, familia), vienen hace muchas décadas, generando este fenómeno. Para lo cual en principio, pareciera ser que los dirigentes políticos no tienen la menor noción de cómo resolverlo.
Además, la efectividad de los robots o sistemas, fundamentalmente por su proceso de
discernimiento y funcionalidad exponencial (no lineal como los humanos – ver explicación en el capítulo La Singularidad Tecnológica, ya está entre nosotros – video del Dr. José Luis
Cordero Director del MIT (Massachusetts Institute of Technology) titulado La Singularidad
Tecnológica y la Biotecnología – El Fin de la Vida Humana). Debido a este desarrollo
exponencial, se necesitarán cada vez menos “robots” para realizar cualquier tipo de actividad, esto traerá como consecuencia la insuficiencia y nos arriesgamos a decir la inutilidad de estos aportes (cuando proponen que los robots generen cargas sociales), ya que debido a esta evolución serán infinitamente menores estas contribuciones a las necesarias para solventar el régimen de las jubilaciones y rentas (se necesitan por lo menos 4 empleados activos para pagar una jubilación). Ni hablar, cuando pasen a la invisibilidad propia de los sistemas - software donde no se visualizarán ni siquiera la existencia de robots. Claramente esta pretendida "solución" es una idea descabellada sin sustento alguno.
¡¡¡Pero no cunda el pánico!!!, que ante este callejón sin salida, aparece la negación
humana a través de frases alentadoras, como ser: que nuestros hijos o nietos tendrán 7 o más trabajos durante su vida, de los cuales el 90% todavía no se inventaron. ¡Vamos David
Copperfield todavía!
La generación de nuevos trabajos que no se inventaron es una quimera.
Comparar la actual evolución tecnológica con la era industrial, es el equivalente a
comparar el invento de la rueda con la teoría de la relatividad de Albert Einstein.
Y ahora, comienzan entre tanta incoherencia, a "reflexionar" sobre la importancia de generar una "ética" para la tecnología. Digamos que un tanto tarde se acordaron. Desde ya, que mas vale tarde que nunca. Pero para el nudo gordiano del presente libro, este punto es totalmente irrelevante, ya que ninguna empresa (ni organización de cualquier tipo) va a dejar de utilizar los avances tecnológicos a los efectos de ganar eficiencia, eficacia, reducir costos, multiplicar hasta límites impensados la producción en escala con cero error humano, logrando bajar el precio de sus productos y "ganar" porciones espectaculares de "mercado".
Además, las empresas de servicios harán lo propio con la inteligencia artificial y el mundo digital que permite eliminar la necesidad de la mano de obra. Esta misma inteligencia que a través del machine learning (aprendizaje automático de las computadoras) se corre el riesgo, que comiencen a generar algoritmos no previstos por los programadores humanos, produciendo la entrada a la singularidad de los sistemas o de la robótica. Dando a luz a una de las grandes incógnitas: si los sistemas computarizados empiezan a tomar decisiones no programadas por humanos: ¿cuál será la conciencia de esta inteligencia al momento de decidir?, ya que nadie hasta el momento desde el nacimiento de la computación, se puso a desarrollar primero una "conciencia robótica o sistémica" antes de programar el sistema operativo de un software de computación.
Esto es más que preocupante para todos, y en especial para los que tenemos hijos y nietos, porque la incertidumbre se apoderó de la existencia humana.
El presente libro se divide en dos secciones.
EL DESPERTAR por el Dr. Deschave, que se focaliza en entender cómo se
llegó a esta instancia, a través del análisis de los diferentes fenómenos basados en
estudios académicos y científicos internacionales. Pero no solo en su aspecto
tecnológico sino abarcando factores económicos, sociales y culturales, buscando
comprender como es posible que se presenten las consecuencias de los adelantos
tecnológicos como un problema del mundo del trabajo. Cuando realmente se trata
de la extinción de la economía tal cual la hemos conocido hasta la actualidad. Y que
en ningún medio de comunicación, ni foros internacionales, ni instituciones de cualquier
tipo, hayan hasta el presente expuesto las reales consecuencias económicas de estos
avances.
LA SALIDA por la Dra. Buena Esperanza. Mientras que la primera sección
se aboca a realizar un diagnóstico de lo sucedido y lo que va a suceder, en esta sección
se proponen diferentes alternativas a modo de tratamientos a implementar, para
disminuir los impactos negativos, como así también, lograr una vida mucho mejor
aprovechando a su vez, dichos adelantos. Desde ya, que son propuestas con final
abierto, para que cada lector no solo reflexione sobre posibles soluciones factibles, sino
también, que pueda generarse sus propios caminos alternativos. Lo único que podríamos
dar por evidente es que estamos en el inicio de una Era que demandará el nacimiento
de un nuevo sistema social con inevitables dolores de parto.