Conversamos acerca del turismo regenerativo con Erica Navarro Cisella, Licenciada en turismo, Magister en desarrollo del turismo por la Universidad de Quilmes y Doctora en desarrollo territorial sostenible. ¿Qué es el turismo regenerativo? ¿Se conecta con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU? ¿La ONU apoya este tipo de turismo? ¿Qué diferencias hay con el turismo sustentable? ¿Hoy el turismo regenerativo es una forma que el turista tiene de pensar el turismo o es una propuesta concreta de los centros turísticos, o son medidas de organizaciones o gubernamentales? ¿El turismo como lo conocemos va en desmedro del cuidado de la naturaleza? ¿Esto significa ponerlos a los turistas a trabajar, o supone un sobrecosto para ellos? ¿Realmente es viable? ¿Es escalable? A gran escala, ¿puede sostenerse, desarrollarse y crecer?
Casos de éxito de turismo regenerativo. ¿Qué oportunidades tiene San Juan en este tipo de turismo? ¿Dónde, cuándo y por qué nace este tipo de turismo? ¿Dónde se implementa?
El Turismo regenerativo y la el concepto de unicidad
¿Un safari está a las antípodas del turismo regenerativo? ¿Un safari regenerativo es un oxímoron? ¿Visitar lugares vírgenes no termina siendo una contradicción a este tipo de turismo? ¿Sería lo mismo que el Turismo Responsable? Es decir, involucrarnos y comprometernos con el ecosistema del lugar al que visitamos
¿cómo comprometernos con cuidar el medio ambiente de un lugar al que no pertenezco? ¿Realmente se puede “regenerar” todo recurso no renovable que consuma un turista en una plaza turística? ¿Cómo se organiza este tipo de turismo? ¿que segmentos de clientes tiene? ¿cómo se puede vender?
El turismo en el campo como fenómeno obligado por pandemia. La rotación de cultivos: concientizar y culturizar al turista, volverlos “pequeños agricultores”. Llegado el día, tarde o temprano todos haremos este tipo de turismo, al no quedar otra.
Las huellas del visitante en tiempos de turismo regenerativo
Estos últimos años han surgido nuevas tendencias turísticas que nos invitan a ir más allá del Turismo Sostenible, a no conformarnos solo con mantener los ecosistemas y cuidar la biodiversidad de forma más o menos activa, sino también a ser motor de cambio real en la regeneración del entorno y en el desarrollo de las comunidades que nos acogen durante nuestros viajes.
¿QUÉ ES EL TURISMO REGENERATIVO?
Así nace el Turismo Regenerativo, que tiene las mismas bases del Turismo Sostenible pero que ahonda aún más en la idea de mejorar las condiciones medioambientales y la calidad de vida de los habitantes de un determinado lugar, todo ello mediante diversas actividades, económicas o no, como:
• El consumo responsable en establecimientos y empresas locales.
• La contribución a la limpieza y recuperación del entorno.
1. Regeneración del ecosistema.
2. Restauración del paisaje.
3. Reconciliación con el entorno.
• La colaboración con proyectos sociales que necesiten ayuda.
• La participación en proyectos de voluntariado con animales.
• El pensamiento y comportamiento ecológico.
“Hay que empezar a pensar qué podemos hacer no para sostener el planeta, sino para regenerarlo” (Herbert Girardet – Cofundador de World Future Council)
5 PASOS HACIA EL TURISMO REGENERATIVO
1. CONSUME EN ESTABLECIMIENTOS Y EMPRESAS LOCALES
La ecología es un concepto que a veces se malinterpreta. Ésta no implica solo el cuidado de la naturaleza, sino la relación de todos los seres vivos con el medio en el que viven. Y cuando digo de todos los seres vivos es precisamente eso, todos sin excepción, incluido el ser humano.
Por lo tanto, el respeto a la cultura y al modo de vida de cada comunidad es otro factor fundamental no solo para el turismo sostenible y responsable sino también para el turismo Regenerativo.
El avance de la sociedad está intrínsecamente ligado al del medioambiente, así que pensar en las personas sin pensar en el medio natural (o viceversa) es un error colosal que sólo lleva a la desnaturalización y a la deshumanización de las comunidades. Todo está interconectado y no lo debemos olvidar.
La relación con las personas que nos acogen es esencial, por eso, para contribuir a que las comunidades del destino que visitamos puedan prosperar y continuar viviendo dignamente en ese lugar, debemos contribuir con la economía local consumiendo en sus establecimientos y contratando sus actividades o servicios.
De lo contrario estaríamos alimentando la tan temida crisis económica y sociocultural que produce el turismo irresponsable y que lleva, entre otras cosas, al abandono de las zonas rurales o a la gentrificación en las ciudades.
2. CONTRIBUYE A LA LIMPIEZA Y A LA RECUPERACIÓN DEL ENTORNO
Y si la relación entre personas es esencial para la ecología y para el turismo Regenerativo, nuestra relación con la naturaleza no lo es menos. Todos deberíamos valorar lo importante que es que un entorno esté limpio y sano, pero también deberíamos analizar cuál es nuestra responsabilidad respecto a esa contaminación.
Muchas personas piensan que por no tirar directamente la basura al suelo, al río o al mar ese problema ya no les incumbe, pero eso no es cierto, ya que mucha de la basura que nos podemos encontrar en estos lugares proviene de vertederos, camiones, papeleras, contenedores y váteres.
De hecho, el problema reside realmente en nuestra forma indiscriminada de consumir, sobre todo materiales plásticos, una actitud común a prácticamente todos los seres humanos de este planeta, lo que nos convierte en responsables directos de esta situación.
Una forma de contribuir a minimizar este problema es participar activamente en la limpieza de playas, bosques, etc. Para ello basta con que lleves contigo siempre una bolsa y dediques unos minutos de tus paseos a recoger la basura que te encuentres.
Así ayudarás a reducir la presencia de la basuraleza, a la que tristemente tanto nos estamos acostumbrando, pero también harás que quien te vea hacerlo reflexione, aunque solo sea un poco. Habrá quien te mire extrañado e incluso quien te critique, pero afortunadamente la mayoría de la gente suele reaccionar muy bien, ¡algunos incluso se unirán a la limpieza!
Recuerda también que la restauración ecológica o de ecosistemas pasa por «las tres erres». No «reducir, reutilizar y reciclar», sino estas otras:
1. Regeneración del ecosistema.
2. Restauración del paisaje.
3. Reconciliación con el entorno.
3. COLABORA CON PROYECTOS SOCIALES QUE NECESITEN AYUDA
Éste es un punto bastante controvertido. La razón es que en ocasiones el Turismo de Voluntariado (como se le conoce comúnmente, aunque a mí la denominación me chirría un poco) no se enfoca de manera correcta.
Se convierte en una especie de retiro donde la gente con más recursos económicos va, compungida, a donar su caridad a personas en situaciones desfavorecidas, a menudo niños y en muchos casos solo con el objetivo de calmar su mala conciencia (o de subir la foto a alguna red social, que de todo hay).
Obviamente esto no debería ser así, y esa actitud no es propia del Turismo Regenerativo, que aboga por las experiencias transformadoras con impacto positivo, tanto para ti que aportas tu ayuda (en la medida de tus posibilidades) como para la comunidad con la que hayas decidido colaborar.
Por supuesto, te hablo de experiencias siempre basadas en la tolerancia, el respeto y el aprendizaje bidireccional, no en la pena y la compasión.
Por eso, para ir un paso más allá, nace el término Turismo Comunitario, algo que explican magníficamente en este artículo de Travindy:
El turismo comunitario consiste en pagar un precio justo por un producto genuino y generalmente auténtico. Como una alternativa a un deseo algo occidentalizado y potencialmente condescendiente de “ayudar” a los pobres, el turismo comunitario proporciona un medio para apoyar a comunidades a diversificar sus ingresos, con sus propios medios, y contribuir al desarrollo sostenible en el proceso. Estas comunidades suelen estar en el primer plano de muchos asuntos que el volunturismo pretende abordar: la conservación marina y de la fauna y flora silvestre, la deforestación y la mitigación de la pobreza.
4. PARTICIPA EN ACTIVIDADES DE VOLUNTARIADO CON ANIMALES
El tema de los animales y el turismo es bastante peliagudo, por eso debes informarte muy bien antes de decidirte a realizar cualquier actividad con animales, por muy buena pinta que tenga y por muy solidario que parezca el proyecto con el que desees colaborar.
En esta ocasión no te voy a hablar de actividades turísticas lucrativas con animales, un tema con el que no estoy nada de acuerdo y que ya traté en el post ¿Qué es el Turismo Sostenible? 10 pasos para ser un viajero responsable.
Lo que pretendo es que, durante tus viajes, consideres la opción de realizar algunas actividades de asociaciones animalistas (no lucrativas) a modo de experiencias de voluntariado de carácter relativamente turístico.
Es el caso de muchos santuarios, centros de recuperación/acogida o protectoras que tienen programas de voluntariado mediante los que puedes acudir durante unas horas a cuidar de los animales, darles de comer, pasearlos o jugar con ellos.
5. PIENSA Y ACTÚA ECOLÓGICO
Pero si hay dos aspectos que considero fundamentales y especialmente transformadores en el Turismo Regenerativo y en la ecología en general son:
1. En primer lugar está nuestra propia concepción del mundo. ¿Cómo ve cada uno de nosotros la situación en la que se encuentra el destino que vamos a visitar? ¿Cuánto ha investigado sobre ello? ¿Qué cree o sabe cada persona que necesita ese lugar o esa comunidad? ¿Qué podemos hacer como personas individuales o como colectivo para mejorarlo aunque solo sea un poquito durante nuestro viaje?
Este proceso de «introspección» e indagación nos ayudará a analizar de forma consciente cuáles son los principales problemas del destino y cuál es la mejor forma en la que podemos colaborar.
2. En segundo lugar se encuentra la capacidad que tenemos de crear conciencia. Es decir, si quieres que el mundo cambie a mejor, que tu entorno practique un turismo más responsable y consciente, sé tú el ejemplo y el altavoz que grite a los cuatro vientos aquello que quieres transmitir.
No hacen falta redes sociales, basta con que lo comentes con tu familia o amigos, incluso con los habitantes o turistas del destino en el que estés. Verás cómo, aunque al principio parezca que no, si eres un poco pesado y lo haces de forma respetuosa, el mensaje irá calando y poco a poco irán transformándose en viajeros y ciudadanos más ecológicos y responsables.
Pienso que estos últimos años, con el boom del Turismo Sostenible, nos hemos acomodado. La creación de ciertas etiquetas y reconocimientos en sostenibilidad a destinos y empresas han hecho que nos relajemos y que no comprobemos su verdadera implicación con el Turismo Responsable.
Numerosos organismos y negocios se han aprovechado del momento para hacer greenwashing de sus marcas, y es por eso que ahora los viajeros debemos ser más críticos que nunca con ellos.
Es nuestra responsabilidad analizar si aquello en lo que vamos a participar cumple con los valores que defendemos y, si podemos ir un paso más allá practicando un Turismo Regenerativo, ¿por qué no hacerlo?
“El turismo sostenible puede generar experiencias que lleguen al orden de ‘anécdotas’, el turismo regenerativo trasciende la anécdota y la transforma en un aprendizaje significativo a través del procesamiento de la experiencia.” (Norman J. Rodea -Director de Programas de Outward Bound Mexico y Docente y Consultor para la Universidad de Medio Ambiente de Valle Bravo, México)
La construcción de significados en la ruta del vino sur de la provincia de San Juan : un estudio de caso
Las rutas turísticas del vino en Argentina han crecido simultáneas y paralelamente al turismo rural, pudiendo observar que mientras surgían las casas de té en la Patagonia, comenzaban a promocionarse las bodegas del norte salteño o tucumano. En el ámbito nacional, la oferta turística del vino es heterogénea, de amplia variedad y extensión, co-existiendo un sinnúmero de bodegas que día a día incorporan más y mejores servicios turísticos en pos de volver la experiencia turística satisfactoria, de mejor calidad y perspectiva sensorial. San Juan posee características naturales y singulares que propician los cultivos de vides, estas particularidades se reflejan en el paisaje vitivinícola complemento fundamental de la actividad turística. El entorno del vino al servicio del turismo se corresponde y complementa con los recursos (materiales e inmateriales) loables de planificación y gestión, desde el enfoque de desarrollo endógeno. Sin embargo, un enfoque erróneo sobre estos recursos implicaría desajustes y desarticulación (ya sean en ámbitos privados o públicos) que tenderían a la insostenibilidad del turismo. El empoderamiento cobra un papel fundamental en lo que respecta a las endogeneidades a niveles comunitario- rurales, ya sea por parte de los agentes de gobierno o de los agentes comunales de vocación turística. Es decir, los residentes dejan de tener un papel pasivo en la planificación para convertirse en agentes de cambio territorial. Ahora bien, cabe el siguiente cuestionamiento: ¿Es posible la aplicación de este tipo de enfoque de desarrollo para el caso rutas del vino sur en la Provincia de San Juan? La presente investigación pretende buscar respuestas a dicho interrogante, pretendiendo conocer cómo el residente va significando y resinificando su espacio conjuntamente con el turista y como es él quien mide, diseña y adecua dichos espacios (a partir de un trabajo valorativo) para luego ofrecerlo al turista, construyendo, de este modo, subjetividad y reconfigurando atractores y atractivos turísticos y los servicios entorno a las prácticas que en esta situación se producen. El objetivo fue explorar y describir la construcción de significados a partir de las relaciones que surgen de las prácticas turísticas entre los sujetos residentes que intervienen en el turismo de la ruta del vino sur de la provincia de San Juan, describiendo el cúmulo de significados que subyacen al interior de dichas prácticas. Los supuestos que la orientan refieren a la existencia de una relación directa, condicionante y determinante entre el tipo de desarrollo turístico en las poblaciones endógenas y el sistema de prácticas turísticas, a través de las cuales los agentes construyen diversos significados. Ya que se comprende que el tipo de construcción de dichos significados (desde el punto de vista pragmático como el sistema de prácticas sociales y turísticas donde los sujetos son determinantes para su realización) guarda relación con la tipología de desarrollo turístico que se produce en las poblaciones desde un enfoque endógeno que refiere, entre otros aspectos, a los cambios propiciados por los modos de intervención que los agentes realizan en el espacio turístico. El enfoque metodológico es realizado a partir del estudio de casos y desde las teorías del enfoque de desarrollo endógeno, de las cuales se toman características y elementos para confeccionar las categorías de las unidades de análisis. Esta investigación del tipo exploratoria descriptiva analiza la intervención de los sujetos como gestores del desarrollo turístico. Se optó por tomar una muestra de 50 personas entre las cuales se encuentra personal de bodega, guías, representantes y gerentes; se entrevistó personal del ámbito público y turistas que habían realizado la ruta del vino sur para cumplir con los objetivos previstos. Se exploró y describieron las prácticas turísticas como significado de construcción social y, por lo tanto, las percepciones que tienen los sujetos intervinientes acerca del turismo, a fin de considerar las relaciones entre estas y las teorías del enfoque de desarrollo endógeno. El estudio de casos propuesto como abordaje resulta de utilidad al momento descriptivo y para su posterior comprensión. Se realizaron actividades de transferencia de resultados con la comunidad que intervino en el proceso de investigación.
Índice de sustentabilidad turística
El ISTA es una propuesta que toma datos satelitales para corroborarlos con datos históricos mediante una lista de efectos socio-culturales, ambientales y económicos, así, poder comprender los conflictos que han permanecido en el territorio del turismo a lo largo de los años. Luego con un grupo de personas co-crear estrategicamente las soluciones que mejor se adapten al destino de modo que tiendan en un futuro a ordenar el turismo para evitar o cambiar los efectos dañinos y potenciar los beneficios adquiridos y aprhendidos por esas comunidades que concentran o dispersan atractores. Con tooooda esa información se obtiene un número que indica la posición de competencia o cooperación que tiene ese destino en relación a otros y en función efectos mas o menos intensos o similares. Esta es la idea del indice de sustentabilidad turística de Argentina a partir de una metodología adaptada de diagnóstico propia del ordenamiento territorial. Yo solo he podido llegar al diagnóstico en San Juan.
EL EFECTO DEMOSTRACIÓN COMO INDICADOR COMPETITIVO
En la actualidad son exiguos los estudios centrados en el abordaje del impacto sociocultural y efecto demostración que se ejerce sobre la población residente; asimismo, existe una carencia en el involucramiento de la población residente sanjuanina en la gestión pública de los servicios turísticos. Por ello, es menester, establecer aproximaciones a las resultantes del contacto turista- residente.
La presente investigación del tipo etnográfica cualitativa, aborda el efecto demostración como resultante del impacto sociocultural que el turismo produce en los destinos turísticos emergentes, específicamente en Médano de Oro, Provincia de San Juan, a través de distintos contextos de vinculación.
Cómo medir la sostenibilidad en la planificación territorial
El desarrollo territorial sostenible se ha convertido, en el siglo veintiuno, en uno de los principios rectores de la mayoría de planes territoriales a escala internacional. La vinculación entre desarrollo sostenible y ordenación del territorio ya había sido puesta de manifiesto, aunque sin emplear esta expresión en concreto, en la Carta Europea de Ordenación del Territorio (Consejo de Europa, 1983). A partir de entonces, la expresión desarrollo territorial sostenible ha tenido gran éxito en los instrumentos de planificación territorial, hasta el punto de convertirse en el principio rector de las actuaciones estratégicas o normativas de planificación territorial. Pero, ¿qué significa en la práctica implementar un modelo de desarrollo territorial sostenible?
El concepto de desarrollo sostenible (sustainable development) aparecía ya en la Estrategia Ambiental Mundial de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) en 1980, pero se popularizó años más tarde tras la aparición del informe titulado Nuestro futuro común, coordinado por Gro Harlem Brundtland en el marco de las Naciones Unidas. La expresión apareció en un contexto socio-económico que exigía más que nunca ligar la reflexión económica al medio físico, y desde entonces se ha convertido en un nuevo paradigma para los agentes políticos de todo el mundo. En el Informe Brundtland, se entiende por desarrollo sostenible aquel que permite «satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas» y se subraya la necesidad de hallar un equilibrio entre la esfera económica, social y ambiental del desarrollo.
Las tres dimensiones del desarrollo territorial sostenible. Fuente: elaboración propia
Desde una perspectiva territorial, el concepto está estrechamente relacionado con la capacidad de carga del territorio, y puede entenderse como el desarrollo acorde con los rasgos ambientales del medio donde se plantean cambios en el uso del suelo. Esos rasgos ambientales incluyen cuestiones del medio físico, pero también aspectos socioeconómicos y culturales.
A pesar de que el concepto se emplea ya profusamente, sigue siendo difícil evaluar el grado de sostenibilidad de un modelo de desarrollo. Aunque en el contexto europeo se ha implantado progresivamente la Evaluación Ambiental de planes y programas, ésta se limita a prevenir y evaluar los impactos de los planes sobre el medio ambiente antes de su aprobación e implementación. Por lo tanto, ¿qué hacemos para saber si el plan nos está conduciendo realmente hacia un modelo de desarrollo territorial más sostenible?
En realidad no existe un modelo universalmente aceptado para “medir” el desarrollo sostenible, sino más bien una definición de ciertos límites para la sostenibilidad o una serie de propuestas ligadas al crecimiento verde. Los instrumentos de planificación territorial o de desarrollo suelen adoptar sistemas propios de evaluación más o menos complejos para estimar los avances hacia un desarrollo territorial sostenible, que incluyen sistemas de indicadores relacionados con los impactos ambientales, aunque también con la esfera social y económica. Las propias Naciones Unidas, en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados en 2015, entienden el desarrollo sostenible desde una perspectiva integral cuya medición se prevé a través de un conjunto de nada menos que 232 indicadores, contemplando indicadores tan diversos como la proporción de mujeres en cargos directivos, la proporción de energía renovable consumida, la densidad y distribución del personal sanitario, la proporción de la población que se siente segura al caminar sola en su zona de residencia o el gasto público destinados a la conservación de los ecosistemas, por ejemplo.
Objetivos de Desarrollo Sostenible. Fuente: www.un.org
Sin embargo, los sistemas de indicadores adoptados varían significativamente de un territorio a otro y de una escala a otra. En el contexto español, las leyes y planes de ordenación del territorio en las diversas escalas han ido otorgando cada vez una mayor relevancia a la cuestión ambiental. Una de las referencias para la escala local es el Libro Blanco de la Sostenibilidad en el Planeamiento Urbanístico Español, donde la sostenibilidad de los planes se traduce en la introducción de determinaciones dirigidas a aspectos tales como: la regulación del paisaje, la reducción de la movilidad obligada, el fomento del policentrismo, la accesibilidad a los equipamientos públicos, la reducción del consumo de agua y energía, el impulso de la cohesión social o la integración de la participación en el planeamiento.
En la escala regional, lo cierto es que la apuesta por la sostenibilidad en los planes está teniendo una implementación en general lenta y con escasa materialización real de actuaciones, tal y como muestra la investigación “La sostenibilidad en la planificación territorial de escala regional” (Elorrieta et al., 2016). Aun así, algunas Comunidades Autónomas como el País Vasco y Navarra han implantado tanto criterios como indicadores de sostenibilidad en el proceso de elaboración y seguimiento de las políticas territoriales. En cualquier caso, un obstáculo importante lo constituye la propia acepción del término desarrollo sostenible, ya que puede ser entendido bajo criterios poco homogéneos, de manera que la medición de las diferentes dimensiones de la sostenibilidad territorial, cuando se realiza, se hace bajo criterios, sistemas e indicadores distintos en cada región.
Con todo, en un periodo de crisis ambiental, climática, económica y socio-política como el que vivimos los sistemas de planificación territorial de todos los países no pueden eludir la responsabilidad de introducir en sus planes criterios y determinaciones que nos lleven hacia un desarrollo territorial más sostenible. El siguiente paso sería verificar si, en efecto, los planes están sirviendo a dicho propósito, a través de un sistema de evaluación de la sostenibilidad. Identificar los avances y las posibles brechas o estancamientos es imprescindible para encauzar de forma urgente la acción política hacia un modelo de desarrollo más respetuoso con la vida de las personas y de los ecosistemas.