Cuando los hijos piden a sus padres un teléfono móvil se abren muchas preguntas. Y es que con un móvil, se les abre un mundo nuevo: juegos, aplicaciones, internet, pantallas, etc. Conviene saber una cosa: ¿Es un móvil para estar en contacto o para que navegue por la web? En el segundo caso, los padres tendrán no sólo que supervisar la actividad de sus hijos en internet, sino hacerles saber que no son juguetes, sino que hay unas normas de uso. Nuestra psicóloga Pilar Rodríguez, coautora del libro “Familias Enredadas”, nos cuenta cómo abordar el asunto.