Las pantallas no son el enemigo.
El verdadero problema es la economía de la atención.
En este episodio reflexiono sobre el minimalismo digital y por qué el debate no debería centrarse en eliminar pantallas, sino en entender cómo y para qué usamos nuestro tiempo en línea.
Cómo las plataformas están diseñadas para capturar nuestra atenciónPor qué likes, notificaciones y scroll infinito funcionan como pequeñas recompensas dopaminérgicasEl error de declarar la guerra total a la tecnologíaY cómo diseñar una relación más consciente con las pantallas, sin sacrificar creación, aprendizaje o bienestarLas pantallas son solo una herramienta.
La diferencia está en si las usamos para crear o si dejamos que nos consuman.
Decidir cómo usarlas es una forma de recuperar el control sobre nuestro tiempo, nuestra atención y, en última instancia, nuestra vida.